Cosas del verano: no leo la prensa ordenadamente. Lo cierto es que me entero con una semana de retraso del fallecimiento de Stephen Covey, a los 80 años, «gurú de los buenos hábitos» como oportunamente titulaba un diario en su obituario. Cuánto lo siento.
En los últimos tiempos e impelido por mi dedicación al coaching, he releído «Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva». Es también un libro que recomiendo encarecidamente a lo largo de mi obra «El Método Guardiola» y en mis sesiones de management ejecutivo. Admirable personaje Covey, quien nos deja tras un funesto accidente en bicicleta.
Entre los hábitos que postula Covey está el sentido de propósito, lo que él llama el principio de proactividad. Saber cuál es tu meta te ayuda a encontrar tus oportunidades en la vida. O recordando el dicho de los clásicos, «ningún viento es favorable para el que no sabe adónde va».
Covey -según me explicó un ex alumno del mismísimo gurú, era un devorador de libros a la par que persona de talante humilde. Sus recomendaciones están henchidas de sentido común, de sabiduría de la vida.
Le rindo homenaje desde esta inserción de blog por lo muy útiles que me han sido sus escritos y por la buena obra que ha dejado como formador.
Enlace con la noticia de su fallecimiento:
http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/07/22/actualidad/1342911277_986076.html
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