El de Jordi Hereu, ex alcalde de Barcelona. Un espíritu generoso que defiende la política y los proyectos colectivos a pesar de los pesares. Le escuché anoche con gran interés en pequeño comité en la librería Bernat de Barcelona, en la calle de Buenos Aires.
Hereu rezuma pasión por Barcelona. Se ha hecho autónomo y explicar la «fórmula Barcelona» está en su punto de mira profesional. Explicar, por ejemplo, cómo gestionar una urbe de 1.900.000 de residentes con solvencia, sin dejar déficit y con políticas sociales avanzadas.
¿Por qué la España garrula y manirrota no gira la vista al legado financiero de Hereu? ¿Dónde están poniendo los ojos los columnistas de relumbrón? Más allá de fustigarnos debemos también dar reconocimiento a las buenas actuaciones.
Sí, un espíritu generoso. Un político de estilo escandinavo este Hereu. Un rara avis. Presa fácil para los halcones, me temo.
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