Voy a pasar unos días en Colmenar Viejo, a media hora de Madrid. Espero que no haga demasiado frío. Me llevo como lectura «El octavo hábito» de Stephen Covey. Habla de la conveniencia de detectar esa voz interior que nos inspira y da grandeza. Y que puede inspirar a terceros.
(Pasé anoche una grata hora en EAE Business School en Barcelona glosando la figura de Stephen Covey; vi ojos humedecidos entre algunos de los asistentes).
Califiqué a Covey como «el líder que acariciaba los corazones». Buen título para un libro, ¿verdad? Uummm…
Home