Mi interlocutor es un profesional de larguísima trayectoria profesional, ya próximo a la jubilación. Me espeta:
-En esta mi empresa cuando las cosas van mal se olvidan todos los valores. Sale un fondo malo inimaginable.
Creo que son muchas las personas que han experimentado esta desagradable experiencia.
Por eso las crisis nos ayudan a entender la realidad que nos envuelve. Los días de fiesta y alborozo desfiguran a menudo el duro trasfondo. Ocultan la naturaleza real de los ámbitos donde nos movemos.
Home