Hace unas semanas le espeté a Valentí Guardiola, padre de Pep Guardiola:
-Su hijo es albañil como usted.
Reaccionó con estupefacción. Pero raudo le di mi explicación: Pep trabaja con ladrillos humanos, su capacidad de alinearlos es el cemento vital que aporta. Y, muy importante, debe separar los ladrillos buenos de los malos para que la construcción sea compacta y armónica.
Aquí el señor Valentí reaccionó con agrado ante la metáfora y comentó cómo él en sus tiempos sabía qué operario servía para qué, cuando se dedicaba a la construcción de casas (la propia mansión en Santpedor de la familia es obra -y excelente obra- del señor Valentí.)
Cuenta el padre de Pep que de joven se lo llevó a la obra pero que sólo duró dos días…
Home