Espléndido Jorge Lorenzo en la entrevista difundida este fin de semana por el canal de TV balear IB3 («Territorio Lorenzo»).
En ella aparece relajado, feliz, familiar, maduro y sensato. Reconoce sus responsabilidades como hombre público. Se muestra agradecido con su público. Reconoce que ha tenido que construirse a sí mismo.
Quién me lo hubiera dicho hace 7 años, cuando fui su coach, «el profe» como él me llamaba mientras me miraba inquisitivo cuando le repetía que tenía que ser humilde, sonreir y mostrarse agradecido. «¿Te convenzo, Lorenzo?»-le espetaba como colofón a mis discursos.
Veo que ha interiorizado de pleno esos consejos y que los aplica por convicción, no por pura conveniencia. Que pone el corazón, no la frialdad calculada del piloto vertiginoso.
Es una gran satisfacción ver que las cosas le van bien y que yo tuve el privilegio de asomarme algunos días en momentos muy especiales de su vida y ser testigo de un cambio personal.
Pero como él muy bien dice, ahora toca vivir en el presente. Y yo transito por otras pistas.
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