He tenido la satisfacción de poder colaborar hoy en la Gran Recapta de Barcelona, movilización ciudadana en favor del Banco de Alimenos. Al parecer, se ha superado el objetivo de 3 mil toneladas de víveres…
Quién nos hubiera dicho hace una década que en las postrimerías de 2013 estaríamos así…
Lo bueno de esta crisis es que actúa como revulsivo y toca fibras colectivas que generan una bocanada de energía positiva y de ayuda real para los necesitados.
A mi juicio, dos factores coadyuvan al éxito reiterado de estas recogidas: que se tata de alimentos, no de dinero, y la presencia motivadora de los voluntarios. Lo primero crea confianza, tangibiliza el problema, lo hace muy claramente comprensible. Lo segundo contribuye a sentirte parte de un digno proyecto colectivo.
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