He comido este mediodía en el chiringuito «L’Estupendu», frente a la playa a pocos metros de la estación de la RENFE en Badalona. Excelente arroz negro y bella decoración blanquiazul.Ambiente marinero y mediterráneo. Y sol espléndido.
He recorrido el vecino Puente del Petóleo que se adentra en el mar. Impresionante.
Y he callejeado por la zona adyacente al Puerto Deportivo. Qué amalgama entre lo decrépito y lo novísimo, a cuatro pasos de Barcelona. He tenido la sensación de estar al mismo tiempo en los siglos XX y XXI,
(Y de recordar a mi difunta abuela Núria Puigdevall i Bosch, vecina del contiguo Sant Adrià del Besòs).
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