Es el título de mi manual de segundo curso de sueco: Mål-2. Es una palabra ésta que tiene varios significados, entre ellos el de «meta». Mi meta es precisamente plantarme en octubre con todo el sueco básico ya bajo control y darme hasta verano del 2017 para alcanzar el nivel medio-alto.
Si mi programación se cumple, dentro de un año hablaré con soltura en sueco. Ya ahora llevo apenas dos meses desde que comencé y leo con facilidad las noticias por Internet. Diccionario en mano, lo entiendo prácticamente todo. Me he aficionado además a bajarme películas suecas de YouTube que incluyen los subtítulos en sueco. Es una práctica excelente, si bien hay poco material.
(Hoy he visionado «Angel», sobre una cantante sueca cuya pareja sin escrúpulos la hace aparecer en los medios con toda mena de añagazas…)
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