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Las nuevas formas de sabadear

Miguel Ángel Violán 02 Sep 2017 - 18:35 CET
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Me gusta el verbo sabadear. En mi adolescencia, daba título a un programa de Radio Barcelona de la mano de Andrés Caparrós. Ya le seguía yo a este locutir en los años setenta. Luego él y su propio hijo hicieron larga carrera en los medios.

Sabadear es un verbo bello porque alude a una jornada que no es un día cualquiera: el mágico sábado, pasado el tumulto laboral para la mayoría de los mortales y con el as en la manga de que todavía nos queda el domingo.

Mis sábados no son nada del otro jueves. Hoy mismo: lo paso leyendo diarios, estudiando sueco y escuchando Sveriges Radio, la radio pública sueca…

No puedo prescindir de mi café de media tarde. Si no lo tomo, se resiente mi capacidad de concentración. Me lo preparo yo mismo con sumo esmero en poner la cantidad justa de leche: muy poquita. Una manchita blanca que endulce el brebaje. No me pongo azúcar desde hace ya tres años.

De vez en cuando, mi atención deriva hacia una palabra que emite la radio que me evoca alguna cosa. Puede ser un vocablo sueco de reciente incorporación a mi acervo. Eso me ilusiona mucho: comprobar que ha sido un «fichaje» léxico útil.

(Ayer, por cierto, mi diccionario sueco-español de confección propia llegó a las 3.000 palabras).

Desde muy niño dedicaba yo la tarde de los sábados a escribir a máquina en el altillo de la tienda de ropa femenina de mis abuelos en la avenida Mistral de Barcelona. Teclear se me daba bien. Las tardes pasaban volando y fruto de mi empeño surgieron muchos folios, algunos libros y probablemente mi vocación literaria: ese placer indescriptible de poner negro sobre blanco.

Hoy en día los ordenadores te lo ponen todo en bandeja. No hay que acudir a las engorrosas hojas de papel carbón autocopiativas. Ni se bloquean las teclas. Ni se estropea un texto por un lapsus monumental. Todo es rápido y corregible. Y vía Internet accede uno al dato inmediato que le falta.

Cómo ha cambiado, así pues, la manera escribente de sabadear. Y de compartir de inmediato lo escrito con todo el planeta como potencial destinatario. Como voy a hacer a ahora simplemente apretando una tecla. Inserción va…

Miguel Ángel Violán

Miguel Angel Violán es barcelonés, periodista y escritor, con 41 años de experiencia en el campo de la comunicación (Grupo Mundo, diario AVUI, TV3, Catalunya Ràdio, Radio Nacional de España, Círculo de Lectores/Bertelsmann, RIU/TUI). Desde 1996 hasta comienzos de 2008 residió en Mallorca, donde ejerció el cargo directivo de Director de Comunicación de la cadena RIU […]

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