Justo esta semana he cumplido tres años de estudio ininterrumpido de la lengua sueca. Me complace mirar hacia atrás y comprobar los avances producidos, los obstáculos sorteados y el estado de la moral:intacta.
Ahora comienzo mi cuarto y verosímilmente último año: el de la consolidación realizando desde septiembre el curso superior C-1 y examinándome de él antes de que concluya 2020.
Así acabará mi ciclo de cuatro años de estudio de la lengua sueca, preámbulo para nuevos y ambiciosos proyectos idiomáticos. Que todo se me antojará al alcance tras porfiar tan duramente con la enrevesada lengua sueca.
(¿Qué haré después? Me atrae recuperar y fortalecer mis conocimientos de la lengua rusa pero todo se andará. Cuanto haga debe ir vinculado a un proyecto vivencial y cultural. No estaría mal un garbeo por San Petersburgo…).
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