El proyecto de investigación pertenece a la Agencia Espacial Europea y será encabezado por organismos como la Universidad Politécnica de Cataluña, de España.
El agua del Golfo de California será parte de un estudio para medir desde el espacio la salinidad del mar, la humedad de la tierra y mejorar el conocimiento sobre el cambio climático.
De acuerdo con reportes especializados divulgados ayer, el proyecto de investigación pertenece a la Agencia Espacial Europea y será encabezado por organismos como la Universidad Politécnica de Cataluña, de España.
Se indicó que la misión espacial contará con un presupuesto de 200 millones de euros, de los que España aporta 70, y pretende recabar datos para poder predecir fenómenos como El Niño.
La aparición de ese fenómeno depende de la salinidad del agua, se indicó, por lo cual se habrá de estudiar la relación que hay entre la humedad de la tierra y el nivel de sal del mar en la desertificación o el efecto invernadero. Variación climática Francesc Torres y Jordi Font serán los responsables del proyecto y han dicho que el fenómeno del Niño, es la principal causa de variación climática de nuestro planeta.
Ocurre con una frecuencia variable de 3 a 6 años y consiste en el cambio en la localización de los centros de alta y baja presión entre zonas del océano Pacífico, lo que origina un aumento de la temperatura del agua del sur de entre 2 y 8 grados.
Enfatizaron que las mediciones se harán mediante un sistema de radiometría interferométrica en microondas, que es pionero en este tipo de estudios, desarrollado la universidad de Cataluña.
Se basa en un sistema de barrido de la tierra a través de 73 antenas que de forma simultánea recogen datos, destacaron. En principio se medirá la conductividad eléctrica del agua y su temperatura, con lo que se obtiene el nivel de salinidad, dijeron, y se harán mediciones en todos los mares con boyas, mediante el sistema convencional, para confi rmar que los datos son precisos y el sistema espacial es fiel.
Cada tres días el satélite hará un barrido completo de la tierra y durante los primeros seis meses se procederá a calibrar y a comprobar el sistema, manifestaron. Al mismo tiempo se estudiarán las capas de hielo de los polos, que será una tercera variable a tomar en cuenta al estudiar las predicciones del clima. Con información del periódico Expreso; www.expreso.com.mx
Panteón de Álamos: SU HISTORIA escrita en lápidas. Allí hay tumbas que datan de hace 219 años. ALAMOS, Sonora.- Al recorrer los estrechos andadores del cementerio de Álamos hay un encuentro con la historia que se teje entre las lápidas.
Es un lugar enigmático en donde reposan no sólo los restos de personajes ilustres de la región, sino también sus leyendas, apellidos, amores y familias.
Un panteón que permite recorrer el tiempo desde su fundación en 1787 y estacionarse en el mismo; como si cada tumba contuviera la vida propia y narrara lo que sucedió.
El cementerio permite recorrer el largo trecho del siglo XVIII hasta la actualidad, cuando se abrió acompañado de la construcción del segundo edificio de la iglesia de la Purísima Concepción, con base en la convocatoria del primer obispo de Sonora y Sinaloa, quien decidió construir la parroquia y convocó a los adinerados.
“Anteriormente la gente era enterrada en las catacumbas ubicadas al interior o el patio, según el rango social al cual perteneciera”, informó el cronista de la ciudad, Juan Vidal Castillo.
Con 219 años de historia muchas de sus tumbas no tienen lápida y otras han sido reconstruidas por el programa de “Pueblos mágicos”. En su interior encontramos a revolucionarios, mineros, republicanos, coroneles, militares; servidores de ambas divisas tradicionales rodeados de una parafernalia de alegorías de su coraje, su fidelidad e incluso su capacidad de odio al enemigo.
Si bien estos personajes encabezan parte del panteón, también se ven rodeados por su familia y descendencia, presentes en los despojos y también en bustos alusivos como símbolo para perpetuar los lugares que cada quien ocupa. Historias enterradas Hay una vieja canción que dice: “Que nos entierren juntos, en la misma tumba”. Es algo que se refleja al ver las lápidas sobrepuestas al interior del cementerio.
Entre las personas sepultadas en este lugar está la tumba de Pablo Macías López y familiares del general Anselmo Macías, parte de la familia Goyeneche, descendientes de don Tomás Robinson Bours y de doña Manuela Goyeneche.
Con una estatua de bronce, se encuentra en uno de los extremos, el lugar de descanso de Bartolomé M. Salido y Bartolomé R. Salido; este último expresa en su lápida la donación de una finca para la construcción de una escuela, pero con la condición de que lleve el nombre de su padre, Bartolomé M. Salido.
A un costado se encuentran “Los tres primos”, de quienes algunos dicen mataron los yaquis, pero también se habla de que en ese lugar los fusilaron por órdenes del gobernador Pesqueira.
El cronista de la ciudad Juan Vidal Castillo, comenta que la lápida de los tres primos fue destruida por soldados debido al mensaje que tenía el mármol: “Aquí yacen tres jóvenes primos hermanos que sin otro objeto que el de liberar a su patria de los malvados que la asolaban (se referían al dictador Ignacio Pesqueira, aunque la historia lo reconoce como un defensor de la república), fueron víctima de la más atroz barbarie, perdiendo su vida. Amigos, rogad por ellos”.
“También reposan los restos en la “Tumba de los caídos”, de las personas que murieron el 7 de enero de 1886, en el encuentro entre la gente de don Ángel Martínez y El Chato Almada”, señaló el cronista.
En este lugar se encuentran los sepulcros de Jorge LeBrun, el primer ensayador ofi cial de la Casa de Monedas; de doña Justina Almada de Urrea, conocida como “La madre de los pobres”; del coronel Alfredo Murillo, compañero de Álvaro Obregón; del creador del mercado municipal, don Ignacio Mendívil; de Othón Almada y del general Rosales, entre otros. Por Ana Lilia Yocupicio lilia@expreso.com.mx
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