La migración, más allá de los muros, seguirá creando ciencia, civilización y cultura pues este es un fenómeno mundial que ha enriquecido a nuestras naciones: José Miguel Insulza, Srio. Gral. de la OEA.
El presidente Felipe Calderón reconoció que aún hay enormes rezagos en materia migratoria pues nuestro país no es sólo expulsor de migrantes sino también receptor de ellos.
Al inaugurar la exposición América Migración como parte del Forum Universal de las Culturas el titular del Ejecutivo aseguró que el fenómeno migratorio enriquece a las culturas y por ello reiteró que su gobierno continuará defendiendo los derechos humanos de los connacionales que salen del país en busca de una vida mejor.
Acompañado por el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, el Presiente aseguró que no hay en el mundo economías vecinas que sean tan claramente complementarias como la mexicana y la americana.
Recordó la frase que utilizaba en campañas en la que decía que el trabajo y el capital son inevitables y recíprocamente indispensables, “son como el zapato izquierdo y el zapato derecho, para que una camine necesita de la otra”.
Acompañado por su esposa Margarita Zavala y por el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez el mandatario reiteró el rechazo de su gobierno a los muros, a las razzias, que atentan incluso contra la prosperidad de la región de Norteamérica que pierde competitividad frente a Asia y Europa.
Sostuvo que la respuesta a la migración no es la construcción de muros o cerrar el paso a los migrantes sino generar oportunidades de trabajo en sus lugares de origen.
Por su parte, José Miguel Insulza aseguró que la migración, más allá de los muros, seguirá creando ciencia, civilización y cultura pues este es un fenómeno mundial que ha enriquecido a nuestras naciones. Sergio Javier Jiménez/ Enviado, El Universal;Monterrey, Nuevo León; Viernes 21 de septiembre de 2007.
Quiere EU hablar más con México sobre inmigración. Revira el Departamento de Estado las declaraciones del presidente Felipe Calderón sobre el trato a inmigrantes en territorio estadounidense; asegura que desea «continuar trabajando» con el gobierno mexicano en esta material.
El Departamento de Estado dijo el martes que «desea continuar trabajando» con el gobierno mexicano en materia de inmigración, particularmente en cuanto al trato que reciben los migrantes de ese país en Estados Unidos, que según el presidente Felipe Calderón era de persecución y vejación.
El comentario se deriva de las críticas que Calderón formuló contra Estados Unidos el domingo en su mensaje desde Palacio Nacional, por las medidas unilaterales que estaban aplicando las autoridades contra millones de indocumentados mexicanos luego de fracasar en el Congreso estadounidense un proyecto de reforma de las leyes de inmigración.
«Si el presidente Calderón tiene ideas o preocupaciones que quisiera tratar con nosotros, estoy seguro de que estaremos complacidos de oírlas», dijo el portavoz Tom Casey. «Nosotros reconocemos, y eso es importante, que los temas de inmigración afectan a ambos países y requerimos la capacidad de trabajar juntos para enfrentarlos».
En su mensaje a la nación, Calderón expresó su «enérgica protesta» por las medidas unilaterales tomadas por el Congreso y gobierno de Washington que, dijo, «exacerban la persecución y el trato vejatorio en contra de los trabajadores mexicanos no documentados».
Igualmente, expresó su rechazo al proyecto estadounidense de construir un muro de más de mil 100 kilómetros en la frontera común. Casey dijo a la prensa hablando en el Departamento de
Estado que Estados Unidos deseaba «continuar trabajando con el gobierno del presidente Calderón para asegurar que aun cuando estamos aplicando nuestras leyes, lo hagamos de manera que se respete la dignidad de los afectados y que no se ponga a nadie bajo presión de ningún tipo».
Preguntado si la actual percepción del gobernante mexicano obstruía la cooperación de México con Estados Unidos en otras áreas, como la seguridad, Casey dijo que no.
«No creo que nada de que haya ocurrido recientemente va a afectar nuestra cooperación básica con nuestros amigos mexicanos en otros campos», comentó.
Un acuerdo de inmigración ha sido la columna vertebral del presidente Vicente Fox, antecesor y correligionario de Calderón.
Al no haberlo alcanzado durante el sexenio de Fox, Calderón dijo que dejaría de enfatizar ese propósito y trataría de mejorar más bien el ambiente en México para recibir más inversiones y crear los empleos que buscan los mexicanos al emigrar. Información distribuida por la Agencia AP y periódico El Universal, Washington. Martes 04 de septiembre de 2007.
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