La región fronteriza México–Estados Unidos es una de las más dinámicas del mundo.
Tiene una extensión de más de 3,100 kilómetros (2,000 millas) desde el Golfo de México hasta el Océano Pacífico, y 100 kilómetros (62.5 millas) a cada lado de la línea divisoria internacional.
La región incluye grandes desiertos, cordilleras, ríos, humedales, esteros y acuíferos compartidos. La región tiene una variedad de zonas climáticas y cuenta con una notable diversidad biológica que incluye distintas especies raras y endémicas, parques nacionales y áreas protegidas.
Aun cuando sus habitantes comparten recursos naturales como el aire y el agua, la región fronteriza presenta diversos contrastes sociales, económicos y políticos.
El noventa por ciento de la población fronteriza reside en catorce pares de ciudades hermanas interdependientes.
Durante los últimos 20 años, la población fronteriza ha crecido rápidamente hasta alcanzar más de 11.8 millones de habitantes. Se estima que esta cifra se incrementará a 19.4 millones para el año 2020.
Diputados convocan a migrantes para crear un frente que defienda sus derechos. Con el propósito de crear un frente común contra las acciones antinmigrantes en Estados Unidos, las principales organizaciones y líderes de mexicanos en ese país se reunirán en el Distrito Federal los próximos 2 y 3 de noviembre.
En la reunión, organizado por varias comisiones legislativas de la Cámara de Diputados, se pactará una serie de acciones ante las medidas radicales que Estados Unidos ha tomado en contra de los migrantes, en las cuales se ha visto un incremento desmedido en las deportaciones masivas, en el número de redadas que ahora también se realizan en visitas domiciliarias, sanciones más severas a los empresarios y empleadores que contratan trabajadores indocumentados e incremento de agentes policiacos para realizar las capturas.
Entre las acciones que pueden acordarse durante el encuentro que se llamará Primer Parlamento de Líderes Migrantes Mexicanos que viven en Estados Unidos, y que se llevará a cabo en la explanada de la Cámara de Diputados, está hacer todo lo necesario para incrementar el peso electoral de la comunidad mexicana, pues en la sociedad estadunidense sólo hay dos formas de llamar la atención, ya sea con dinero, el cual no tiene esta comunidad, o por la vía de los votos, que sí pueden convertirse en factor importante para la toma de decisiones, según han expresado algunos organizadores.
Este es un proceso que no se definirá a largo plazo, con un trabajo previo de conscientización que, según el comportamiento de la comunidad latina, inició la primavera del año pasado, cuando se realizaron las grandes movilizaciones cívicas en las principales ciudades estadunidenses, en protesta por las medidas antinmigrantes.
El diputado miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores, José Jacques Medina, uno de los principales organizadores e impulsores de este encuentro, lamentó que en esta tarea no se cuente para nada con el gobierno federal, que “prácticamente está atado de manos”, con una política exterior que heredó del gobierno de Vicente Fox y que no tomó ninguna decisión importante en la defensa de los derechos de los migrantes mexicanos.
Por ello, agregó el legislador perredista, ésta es una tarea que debe ser retomada por el Poder Legislativo en plena concurrencia y trabajo conjunto con los líderes pro migrantes y de derechos humanos de mexicanos en Estados Unidos; y una forma de hacerlo es diseñando un frente común contra estas acciones antinmigrantes.
En entrevista, Jaques Medina precisó que este encuentro de líderes y organizaciones de migrantes responde a la ofensiva que desde hace varios años, pero en particular desde hace dos o tres, se ejerce en contra de los migrantes indocumentados, y que hoy con las deportaciones masivas está provocando una enorme crisis en el seno de miles de familias, en las que uno o hasta dos de sus integrantes son deportados, dejando en el desamparo a los hijos, muchos de ellos ya nacidos en Estados Unidos.
Además de este conflicto, denunció, también están la infinidad de leyes locales que los condados o estados del país del norte han aprobado en contra de los migrantes, como las prohibiciones para rentar vivienda, el cese de contratos públicos para compañías que den trabajo a indocumentados, negación de servicios públicos y negativa para expedir la licencia de conducir a personas sin documentos de residencia, entre otros.
Por otra parte, según las cifras más recientes de la Casa del Migrante de Ciudad Juárez, el número de deportados que han acudido a solicitar apoyo se triplicó desde septiembre, al pasar de 26 mil a más de 73 mil.
Responsables de este refugio consideran que el incremento se deriva de la decisión del Instituto Nacional de Migración de orientar hacia el área de Juárez-El Paso más de 96 por ciento de las deportaciones que las autoridades estadunidenses hacen hacia México, con el argumento de que esta parte de la frontera cuenta con mayor infraestructura que otras por donde también son regresados los migrantes, como Tijuana, en Baja California. Notas y textos informativos de José Antonio Román, para el periódico La Jornada.
Washington debe reconocer su importancia. Llaman a connacionales a presionar económicamente. Para que la migración se entienda verdaderamente como un tema binacional, los mexicanos de ambos lados de la frontera deben ejercer una presión política, que desde luego pasa también por el creciente peso económico que tiene la comunidad mexicana en ese país, señaló el presidente de la Fundación Solidaridad Mexicano-Americana (FSMA), Roger Díaz de Cossío.
En conferencia de prensa en la que se anunció el Foro de Cultura, Turismo y Negocios: Zacatecas y el mercado latino, que se llevará a cabo los días 24 y 25 de octubre próximos en aquella entidad, documentó el papel fundamental que juegan los mexicanos en la economía estadunidense, pues sin ellos, sectores como el de la hotelería, el transporte, la construcción y la agricultura tendrían graves problemas, así como la economía en su conjunto.
En la conferencia participaron Nicolás Castañeda, secretario de Desarrollo Económico del gobierno de Zacatecas; Dolores González-Casanova, directora ejecutiva de la FSMA, y Salvador Ramírez, director de negocios de la fundación, quien habló del mercado potencial que representan los mexicanos radicados en Estados Unidos, con una capacidad de compra de 800 mil millones de dólares anuales.
Castañeda dijo que el gobierno de Zacatecas reconoce al estado como binacional y que entiende el tema migratorio como una preocupación de interés federal. Para que el tema de las fronteras se abata, señaló, tendríamos que avanzar en los tratados de libre comercio, siempre pensando en la situación de nuestros connacionales. No estamos de acuerdo con los muros, por eso, Zacatecas impulsa trabajo en temas de salud, educación y agricultura.
Al referirse al tema económico, Díaz de Cossío mencionó que los más de 44 millones de latinos, de los cuales 17 son de origen mexicano, que habitan en territorio estadunidense, ya son una fuerza política impresionante; sin embargo, citó que lo “único que falta es que puedan votar y legalizarse”. Notas y textos informativos de José Antonio Román, para el periódico La Jornada. http://www.jornada.unam.mx/2007/10/18/index.php?section=politica&article=018n2pol
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