«La esencia de la globalización económica debe ser aquella que genera seguridad laboral. Si hubiera un compromiso al respecto, los países en desarrollo podrían haber obtenido nuevas oportunidades laborales con la apertura de sus mercados», dijo el economista estadounidense, quien fuera economista jefe y vicepresidente del Banco Mundial entre 1997 y 2000.
La inestabilidad económica y la inseguridad social derivarán en un aumento de la violencia en el mundo, pues es imposible separar los asuntos económicos de los sociales y políticos, advirtió.
La globalización económica debe cambiar su rumbo para no socavar la seguridad social. De lo contrario seguirán aumentando la pobreza y la violencia, advirtieron este lunes panelistas en el FSM, entre ellos el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz.
La conferencia contó también con testimonios de trabajadores, como el del sindicalista mexicano Benedicto Martínez, quien enumeró los estragos en la seguridad social de su país provocados por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, también integrado por Canadá y Estados Unidos.
«Entre 1994 (año en que entró en vigor el acuerdo) y 1995, se cerraron miles de pequeñas y medianas empresas, que empleaban a casi 60 por ciento de la mano de obra mexicana», dijo Martínez, del Sindicato de Trabajadores de la Industria Metálica, Acero, Hierro, Conexos y Similares.
En los últimos 15 años de liberalización comercial y económica en México se aceleró drásticamente el ritmo de trabajo de los obreros en las industrias, se redujeron los salarios y se impusieron obstáculos para la sindicalización, añadió.
«Los sindicatos se vieron severamente afectados, pues ante la amenaza del cierre de las fuentes de trabajo comenzaron a ceder y a negociar, perdiendo así varios de los beneficios con que contaban antes», indicó. Con Información y texto de Raúl Pierre, IPS , con obtenido del teme La globalización –del Lunes 9/01/2004,http://www.choike.org/nuevo/informes/1513.html
Apenas ayer, el tiempo le daba la razón, el foro Económico Mundial (WEF), advierte que la inseguridad pública, el bajo nivel escolar, los monopolios privados y públicos y, la burocracia son los principales elementos que privan la competitividad de México. Oiga usted, que novedad.
Frenan inseguridad y educación al capital. La inseguridad pública, el elevado nivel de criminalidad, la presencia de los monopolios públicos y privados, la burocracia y el bajo nivel educativo son los elementos que más inhiben la competitividad de México, advirtió el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).
Irene Mia, economista senior del organismo internacional, afirmó que en México el alto nivel de criminalidad y la inseguridad se convirtieron en el principal factor que restringe las inversiones hacia el país.
“Tan sólo en materia de seguridad, México se ubica en la posición 118 del conjunto de los 131 países” miembros del Foro, expuso la funcionaria internacional.
Mia dijo desde Suiza, en entrevista telefónica con EL UNIVERSAL, que la criminalidad representa un costo muy alto para los empresarios. Según el WEF, la posición de la inseguridad es para México la peor de las calificaciones que se utilizan para identificar el nivel de competitividad del país.
En la clasificación que será presentada el martes 30 de octubre, México tiene una calificación de 3.67 puntos y sólo supera a Timor-Leste, Colombia, Kenia, Blangladesh, Nigeria, Jamaica, Trinidad y Tobago, Guyana, Chad, Guatemala, Venezuela, El Salvador y Nepal.
Perú, Brasil, Honduras, Ecuador, Argentina, Bolivia, Costa Rica y Chile mantienen mejores niveles de seguridad para hacer negocios que nuestro país. Finlandia es el país mejor clasificado del mundo.
“Es un problema que inhibe las inversiones, eso resulta de las percepciones de la encuesta que hacemos; parece que es uno de los problemas más grandes para los empresarios, tiene un costo muy alto sobre los negocios”, aseveró.
México se recupera. El Foro Económico presentará el próximo miércoles su Reporte de competitividad global 2007-2008, en el que México se coloca en el nivel 52, lo cual significa que mejoró tres posiciones respecto del año pasado, dentro de una muestra a la que se agregaron más países.
“Si consideramos los países que estaban el año pasado, México mejoró tres posiciones. Es uno de los países más competitivos en la región, aunque Chile sigue siendo el número uno, al estar en la posición 26, y hay dos economía caribeñas: Puerto Rico y Barbados, por encima de México”.
La economista explicó que, entre las buenas noticias, México mejoró en la estabilidad macroeconómica. Ahí se ubica en el lugar 13 en cuanto a potencialidad de mercado, ya que mejoró en exportaciones debido a que 80% son productos manufacturados y se aprovechó la inversión extranjera que llega al país en términos de tecnología.
Sin embargo, la especialista encargada del reporte de competitividad puntualizó que México enfrenta el problema de monopolios que impiden la flexibilidad del mercado.
“Hay un problema de monopolios y oligopolios en algunos sectores”, destacó Mia.
Al respecto, dijo que México ocupa el lugar 87 en cuanto al poder de los monopolios, lo que confirma su poder distorsionante en la economía nacional.
Por cuanto a la eficacia de las políticas antimonopolio, nuestro país se ubica en el lugar 77 de la clasificación que sobre este tema presenta el Foro Económico Mundial.
Entre los males, Mia destacó que México necesita mejorar su educación superior y la capacitación para poder aspirar a mejores niveles de desarrollo.
A esto se suma el bajo nivel de la calidad de educación, donde la capacitación no es equiparable a otros países.
“También está el problema de la calidad de las instituciones públicas, en donde los indicadores de México no son tan malos como Brasil, Argentina o Venezuela, pero sí hay inquietud en la transparencia de las instituciones públicas y la burocracia”. Con información y texto del la redacción del periódico El Universal.
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