Niña, cuando yo muera
no llores sobre mi tumba;
toca sones alegres, mi vida,
cántame La Sandunga.
El escritor dejó en el son La martiniana sus pensamientos sobre la hora de la muerte
Niña, cuando yo muera
no llores sobre mi tumba;
toca sones alegres, mi vida,
cántame La Sandunga.
Toca el Bejuco de Oro,
la flor de todos los sones;
canta La Martiniana, mi vida,
que alegra los corazones.
No me llores, no, no me llores no;
porque si lloras yo peno,
en cambio si tú me cantas, mi vida,
yo siempre vivo, yo nunca muero.
Si quieres que no te olvide,
si quieres que te recuerde,
toca sones alegres, mi vida,
música que no muere.
No me llores, no, no me llores no;
porque si lloras yo peno,
en cambio si tú me cantas, mi vida,
yo siempre vivo, yo nunca muero.
Indígena zapoteco literato, periodista y político: Andrés Henestrosa, escritor oaxaqueño, falleció este jueves por la tarde a la edad de 101 años en la Ciudad de México.
Su hija Cibeles Henestrosa confirmó el fallecimiento, el cual se produjo entre 18:15 y 18:30 horas por complicaciones de la neumonía que padecía.
Le sobreviven aparte de su hija, sus nietos Andrés Webster Henestrosa, Edemnida y Cérida. Su esposa Alfa Ríos Pineda falleció en 1995.
Andrés nació en San Francisco Ixhuatán, en el Istmo de Tehuantepec, Oaxaca, el 30 de noviembre de 1906.
Poeta, narrador, ensayista e historiador, Andrés Henestrosa también destacó por sus aportaciones al indigenismo, pues una de sus grandes contribuciones fue la fonetización del idioma zapoteco y su transcripción al alfabeto latino. Con información de Notimex.
Buen viaje Don Andrés; que dicha, que felicidad poder seguir leyéndote, aunque sea en castellano, que también es bueno
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