En la guerra contra el crimen organizado asoman más las traiciones, los policías coludidos, antes que los héroes impolutos e incorruptibles:Roberto Zamarripa
Un grupo de matones, enviados por Fernando Escandón (Guillermo García Cantú), acorrala a dos de los Reyes, Franco (Pablo Montero) y su primo Pedro (Eduardo Capetillo). Los malandrines apuntan con pistolas a la cara de los Reyes. Súbitamente, entre los truenos y la lluvia que azotan al pueblo por la noche, aparece “el Coyote” (Tony Vela), vestido de negro y empuñando una AK 47.
“¡No te atrevas!”, grita “el Coyote”, un hombre torvo que viaja en una camioneta negra Navigator acompañado de varios hombres con armas largas cuyos rostros nunca se distinguen.
“El Coyote” pone orden. Confundida con el ruido de los truenos parece salir una ráfaga del cañón de su fusil de asalto que rasga el aire de la noche de tormenta. Los Reyes ponen cara de asombro. Saben quién es “el Coyote”. Ignoran por qué los salva. Los enviados del villano Fernando Escandón huyen al ver el comando de hombres de negro.
“El Coyote” regresa a su camioneta.
En la caja trasera viajan trepados los miembros del comando que llevan las armas en alto.
Es “Fuego en la sangre”, la telenovela de mayor rating que entrevera las historias de amor, odio y venganza en una tradicional hacienda rural con su dosis de vida real.
“El Coyote” obedece las órdenes de “el Jefe”, un mítico personaje que usa anillos de oro y despacha en una oficina clandestina. No es ninguna autoridad institucional.
Por el contrario, representa a un grupo de matones que pasea por el pueblo como si fueran los inspectores o regentes de los congales y antros. Igualito que Los Zetas.
Como sucede en los municipios rurales y urbanos azotados por el crimen organizado donde Los Zetas intimidan y gobiernan: cobro de derechos de piso, autorizaciones para los giros negros, amenazas a bandas rivales, empuñamiento de armas largas a la vista de todos. Cortan cabezas y cortan lenguas.
Si bien en la telenovela aún no hay decapitaciones sí ha habido amenazas de “cortarle la lengua” a quien desacate las órdenes de “el Jefe” (capítulo del 22 de mayo pasado).
La telenovela “Fuego en la sangre” es un refrito de dos melodramas colombianos (“Aguas Mansas” y “Pasión de Gavilanes”). El drama mexicano está ambientado en una hacienda poblana y mezcla la música ranchera con la cumbia. La semana pasada incorporó el narcodrama.
Mientras el Gobierno federal se desgarra las vestiduras por la difusión de imágenes de narcoviolencia en los noticiarios informativos, las telenovelas aderezan sus dramas con la narcocultura.
Los Zetas debutan en el Canal de las Estrellas y el narcorating aparece como una nueva manera de entenderse con los televidentes.
Los políticos hacen el espectáculo y las telenovelas se nutren de la cruda realidad. Por la televisión comercial rondan vidas y desgracias, fuegos y amenazas.
La política y la cultura masiva son definidas por el rating. Las élites políticas dirimen y lavan sus popularidades en la televisión aunque luego lamenten los mandobles de las revistas rosas, producto justamente de entregar la imagen y las popularidades a los abusos de los concesionarios de la televisión.
Guiones de telenovela llegan al Senado (un acto privado, el reconocimiento de una hija, se convierte en suceso público, en escándalo de la farándula de escaño) y la narcoviolencia callejera es retratada en los teledramas.
Los gobernantes repelan, regañan y refunfuñan por las decapitaciones amplificadas en los medios informativos. Las imágenes que ofrece el Gobierno, empero, son de derrota.
En la guerra contra el crimen organizado asoman más las traiciones, los policías coludidos, antes que los héroes impolutos e incorruptibles.
Por eso el narco es redituable como argumento de telenovela. Y ahí sí, ninguna autoridad se queja.
Porque la batalla mediática la gana el crimen organizado tanto que sirve para darle puntos al rating y al sostenimiento de un refrito telenovelero.
¿Y qué aparece en los tiempos comerciales de las telenovelas? ¿Quién financia el rating con sus anuncios? ¡Enrique Peña! Bueno, con una ayudadita de “la Gaviota” (Angélica Rivera), el personaje estelar de otra telenovela de gran éxito, “Destilando amor”.
Desde luego que Peña no puede poner a Luis Enrique Miranda (el gozne de la corrupción entre el Gobierno de Montiel y el actual) para promocionar los supuestos logros de la administración mexiquense.
No sólo porque es impresentable como muchos de los políticos mexiquenses, sino porque la obsesión de reconvertir a la política en rating no tiene ley electoral que le ponga freno.
Las exigencias del rating logran la combinación que reditúa teleaudiencia y patrocinadores. Bendita realidad la de los matones y del imperio de las decapitaciones. Muchos guiones darán para nuevos teledramas. Y Peña con todo y “la Gaviota” ahí estará para financiar, con dinero público, los narcoculebrones.
Política y crimen de telenovela. Como si la realidad mexicana fuera de a de veras color de rosa.
*Artículo editorial “Tolvanera” con el tema Fuego en la Sangre, cuyo autor es el destacado periodista mexicano Roberto Zamarripa, que escribe para el periódico Reforma y reproduce hoy el periódico Expreso, en Hermosillo, www.expreso.com.mx;
Correo electrónico: tolvanera06@yahoo.com.mx
Murieron ocho policías en balacera de Sinaloa, confirma PGJE, 15:56 horas CULIACAN.- La Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) reportó la identidad de tres de ocho agentes federales muertos en la balacera de esta madrugada en Culiacán contra presuntos sicarios, donde habrían muerto al menos tres sujetos de ese grupo.
El reporte indica que en diferentes hospitales de la ciudad fallecieron Fabián Rosales Guzmán, Eleuterio Vela Salomón y Baldomero Tapia Ventura, todos con rango de cabo de la Policía Federal Preventiva (PFP).
En forma extraoficial se informó que hay nueve agentes federales heridos, entre quienes se identificó al sargento segundo Roger Bernabé Vázquez, y los cabos Horacio Ramírez Santos, Miguel Angel Pineda Cuevas y José Guadalupe Tapia Domínguez.
En entrevista, el alcalde Jesús Vizcarra Calderón, señaló que es preocupante el clima de violencia que se vive en la ciudad, aunque dijo que es «parte de las acciones para tener un mejor Culiacán».
Afirmó que el operativo Culiacán-Navolato está funcionando y que los hechos registrados entre anoche y esta madrugada «son parte de lo mismo».
Anuncia SSP ofensiva total contra crimen en Sinaloa Anuncia SSP ofensiva total contra crimen en Sinaloa19:39 horas. El secretario de Seguridad Pública federal, Genaro García Luna, anuncio una «ofensiva total contra el crimen organizado» en Sinaloa ante los altos índices de violencia registrados en las últimas horas.
El funcionario señaló que mañana se reforzará la presencia de fuerzas federales en la entidad, pese a que desde hace 20 días se puso en marcha el operativo Culiacán-Navolato, que ya ha dado resultados positivos con el aseguramiento de drogas, sicarios, armas y narcotraficantes.
En entrevista, abundó que en estás acciones se ha logrado la detención de al menos 23 personas, no solamente en territorio sinaloense sino también en Morelos donde fueron asegurados nueve presuntos sicarios de alta peligrosidad.
García Luna afirmó que «el Estado mexicano es muy superior al crimen organizado y por ello se mantendrán los operativos de vigilancia para dar seguridad a las comunidades que así lo requieran».
«Vamos a estar donde se genera la violencia, en ese mismo lugar, para frenar la violencia y para dar seguridad a los ciudadanos», advirtió. Con información del periódico El Universal
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