Prohibir narcocorridos, asunto legal,no de censura: A. Poire
“no podemos hacer héroes a los delincuentes, que no se debe hacer la apología del delito”: Dice el Senador Labastida Ochoa
Vea Bibliografía sobre el Narcocorrido
El senador Francisco Labastida Ochoa señaló que cuando fue gobernador de Sinaloa hizo algo similar a lo que emprende el actual gobernador Mario López.
“Me junté con los principales empresarios de la radiodifusión y les plantee el interés de que dejaran de transmitir en sus emisoras los llamados narcocorridos. Les advertí que no pretendía hacerlo de forma autoritaria, sino convencerlos. Me respondieron que sí, pero que el riesgo era de que no se lograra porque algunas estaciones no lo hicieran
“Propusieron hacer un pacto entre los 20 o 25 principales anunciantes y el compromiso de que no se le diera publicidad a quienes transmitieran narcocorridos. Los anunciantes hicieron el acuerdo entre sí y por lo que toca a los centros de diversión, entre ellos bares, dijimos que el permiso para expender alcoholes sería retirado si pasaban esa música”.
El ex secretario de Gobernación refirió que en su momento sí funcionó la medida, la cual duró sólo durante su administración (1987-1992).
Labastida enfatizó que “no podemos hacer héroes a los delincuentes, que no se debe hacer la apología del delito. El problema de fondo es que mientras los medios y la sociedad conviertan a los narcos en héroes a seguir, nuestra escala de valores sociales está deformada”.
¿Qué dice la ley?
Actualmente, el Código Penal Federal, en su artículo 208, tipifica la apología del delito, pero establece una multa de diez a 180 jornadas de trabajo comunitario si el delito no llega a cometerse; “en caso contrario se aplicará al provocador la sanción que le corresponda por su participación en el delito cometido”.
¿Cómo aplicarla?.
Para que se integre el tipo penal de la apología de un delito “se requiere que la conducta sea la instigación a la comisión de un delito determinado, mas no dirigida a una determinada persona, sino formulada de un modo que dé aptitud para alcanzar a un número indeterminado de personas, es decir, a una generalidad”, de acuerdo con el penalista Carlos Creus, citado por Arce Paniagua en La exposición de motivos que hizo el 20 de enero del 2010. El senador Francisco Labastida Ochoa señaló que cuando fue gobernador de Sinaloa hizo algo similar a lo que emprende el actual gobernador Mario López.
“Me junté con los principales empresarios de la radiodifusión y les plantee el interés de que dejaran de transmitir en sus emisoras los llamados narcocorridos. Les advertí que no pretendía hacerlo de forma autoritaria, sino convencerlos. Me respondieron que sí, pero que el riesgo era de que no se lograra porque algunas estaciones no lo hicieran
“Propusieron hacer un pacto entre los 20 o 25 principales anunciantes y el compromiso de que no se le diera publicidad a quienes transmitieran narcocorridos. Los anunciantes hicieron el acuerdo entre sí y por lo que toca a los centros de diversión, entre ellos bares, dijimos que el permiso para expender alcoholes sería retirado si pasaban esa música”.
El ex secretario de Gobernación refirió que en su momento sí funcionó la medida, la cual duró sólo durante su administración (1987-1992).
Labastida enfatizó que “no podemos hacer héroes a los delincuentes, que no se debe hacer la apología del delito. El problema de fondo es que mientras los medios y la sociedad conviertan a los narcos en héroes a seguir, nuestra escala de valores sociales está deformada”.
¿Qué dice la ley?.
Actualmente, el Código Penal Federal, en su artículo 208, tipifica la apología del delito, pero establece una multa de diez a 180 jornadas de trabajo comunitario si el delito no llega a cometerse; “en caso contrario se aplicará al provocador la sanción que le corresponda por su participación en el delito cometido”.
¿Cómo aplicarla?.
Para que se integre el tipo penal de la apología de un delito “se requiere que la conducta sea la instigación a la comisión de un delito determinado, mas no dirigida a una determinada persona, sino formulada de un modo que dé aptitud para alcanzar a un número indeterminado de personas, es decir, a una generalidad”, de acuerdo con el penalista Carlos Creus, citado por Arce Paniagua en La exposición de motivos que hizo el 20 de enero del 2010. Con información de Blanca Esthela Botello, reportera del periódico La Crónica. http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=579742
Valida Alejandro Poiré disposición de Malova
La prohibición de los narcocorridos no es un tema de censura, porque no es un tema de moral, y esas melodías encumbran a los más perversos delincuentes, responsables de masacres como la de San Fernando, Tamaulipas, afirmó Alejandro Poiré Romero, vocero del gabinete de seguridad nacional en su blog.
Para el funcionario la prohibición de este tipo de temas musicales es un asunto de legalidad y de poner un alto al crecimiento de la cultura de la indiferencia y de la violencia. No podemos permitir, como gobierno y sociedad, que los delincuentes invadan impunemente también las esferas culturales para normalizar sus crímenes, debilitar nuestros esquemas de valores y obstaculizar la construcción de una cultura de la legalidad que tanta falta nos hace para alcanzar la auténtica seguridad.
El vocero escribió en su blog: “la letra de uno de los narcocorridos disponible hace unos días en la red presume orgulloso el uso de la violencia de las organizaciones criminales como un camino deseable. Habla de sus armas, del uso que les dan contra la población, de sus delitos. Sus palabras y ademanes emulan los de un sicario. El ritmo de la música es pegajoso y quienes aparecen en la imagen visten bien, parecería que se divierten, que tienen éxito y son un modelo a seguir.
Una vista casual y desinteresada haría quizás olvidar por un momento que cantan sobre crímenes indecibles, indignantes y repugnantes. Que el ritmo al que bailan es el de la violencia que lastima a muchas familias en México, particularmente en estados como Sinaloa, Chihuahua, Tamaulipas y Nuevo León. Que la cultura que promueven estas canciones encumbra a los más perversos ejemplares de la violencia delincuencial, capaces de masacres inhumanas como las ocurridas en San Fernando. Con información de Gustavo Castillo, reportero del periódico La Jornada; texto obtenido de La Jornada en Línea, Periódico La Jornada, Viernes 20 de mayo de 2011, p. 14. http://www.jornada.unam.mx/2011/05/20/index.php?section=politica&article=014n1pol
MIS NARCOS CORRIDOS DEL MERO LEON DEL CORRIDO BETO QUINTANILLA..entre otros “ Generoso y Carmelita” y también sobre “La santisima muerte”
http://foro.univision.com/t5/Aguilas-del-Am%C3%A9rica/MIS-NARCOS-CORRIDOS-DEL-MERO-LEON-DEL-CORRIDO-BETO-QUINTANILLA/td-p/330415685
Narco Corridos Prohibidos Al Extremohttp://www.dailymotion.com/video/x7n2ma_narco-corridos-prohibidos-al-extrem_news
http://www.youtube.com/watch?v=ZMXea7sU3p0
Bibliografía. El narcocorrido es un subgénero perteneciente a la música norteña, que se escucha principalmente en estados del norte de México, sur de Estados Unidos y también en Colombia. En México son interpretados principalmente por músicos del norte de ése país y en Estados Unidos por hispanos provenientes de las comunidades latinoamericanas.
Éste es una versión reciente del tradicional corrido mexicano, y fundamentalmente trata de exaltar o conmemorar figuras, personas y eventos relacionados con el narcotráfico.
Esta clase de música, generalmente no busca dar un carácter moral respecto a dicho tema, sino más bien mostrar vivencias típicas en las que se hallan envueltos dichos personajes. Existen narcocorridos que destacan en el narcotraficante virtudes relativas al desempeño de sus actividades ilícitas, presentándolos como gente poderosa, valiente, astuta, temeraria, etc. Tal vez los intérpretes más conocidos internacionalmente de éste género sean Los Tigres del Norte.
Wellinga, Klaas. “Cantando a los traficantes.” Foro Hispánico: Revista Hispánica de los Países Bajos, 22 (2002): 137-54.
Simonett, Helena. “Narcocorridos: An Emerging Micro
music of Nuevo L.A.” Ethnomusicology. 45.2 (Primavera/Verano 2001): 315-337.
Astorga, Luis: Mitología del traficante en México. México: UNAM / Plaza y Valdés, 1995.
Flores y Escalante, Jesús. “El narcocorrido: Tradición sin tiempo ni frontera.” Somos. (Número dedicado a Los Tigres del Norte). 13.228 (febrero de 2003): 72-79.
Quinones, Sam. True Tales from Another Mexico. Albuquerque: University of New México Press, 2001.
Ramírez-Pimienta, Juan Carlos. “Búsquenme en el Internet: Características del narcocorrido finisecular.” Ciberletras # 11. Special issue “End of 20th Century Mexican Literature”. (July, 2004)
Ramírez-Pimienta, Juan. “En torno al primer narcocorrido: arqueología del cancionero de las drogas.» A Contracorriente: Journal of Social History and Literature in Latin America. . (Spring 2010).V. 7, No. 3.
Ramírez-Pimienta, Juan. De El Periquillo al pericazo: Ensayos sobre literatura y cultura mexicana. Ciudad Juárez: Universidad Autónoma de Ciudad Juárez Press 2006.
Herrera-Sobek, María. “The Theme of Smuggling in the Mexican Corrido.” Revista Chicano Riqueña. 1979:7 No. 4: 4961.
Wald, Elijah. Narcocorrido: Un viaje al mundo de la música de las drogas, armas, y guerrilleros. Nueva York: Rayo, 2001
Con información obtenida del portal de Wikipedia. http://es.wikipedia.org/wiki/Narcocorrido
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