+»Ten la seguridad de que tú y tu familia podrán volver a disfrutar de México con plena libertad»
+En todo el País hay un ánimo de transformación y que los meses que vienen serán de optimismo y ánimo renovado, asegura el Presidente de la República
+Convoca a la unidad nacional
+ Primera lección de la «guerra» anticrimen: la seguridad ciudadana debe estar en el centro de la estrategia, escribe, Federico Reyes H.
Con motivo de año nuevo el Presidente de la República Mexicana, Enrique Peña Nieto, emitió su primer mensaje en cadena nacional, haciendo un reconocimiento de la realidad y proponiendo acciones para mejorar calidad de vida de los mexicanos convocando a la unidad nacional.
El Presidente seguró anoche que el 2013 será un año en que habrá importantes reformas.
«Vendrán más iniciativas y más acciones, 2013 será un año de importantes reformas que elevarán a México al sitio que se merece», dijo el Mandatario federal en su primer mensaje en cadena nacional.
Peña Nieto dijo que en todo el País hay un ánimo de transformación y que los meses que vienen serán de optimismo y ánimo renovado.
En 2013, según el Ejecutivo federal, se van a alcanzar logros con diálogo, entendimiento y acuerdos.
Lo que se construye con la fuerza de todos llega más alto y permanece más tiempo, dijo el Presidente.
Además, el priista mexiquense recordó sus cinco ejes de Gobierno, resumidos en tener un México en paz, incluyente, con mejores leyes e instituciones, con mejor economía y con proyección hacia el mundo.
Tomará tiempo, pero México recuperará la libertad y la tranquilidad. Ésa fue la promesa que hizo anoche el Presidente Enrique Peña Nieto en su mensaje con motivo del año nuevo.
«Habrá una estrecha coordinación con los gobiernos locales para que el orden y la tranquilidad, poco a poco, vuelvan a ser una realidad en todas las regiones del País. Los resultados tomarán tiempo, pero ten la seguridad de que tú y tu familia podrán volver a disfrutar de México con plena libertad», dijo el Mandatario.
Al dar un mensaje en cadena nacional –el primero del sexenio–, Peña reiteró que la primera meta que su Gobierno se ha trazado para que los mexicanos gocen de una mejor calidad de vida es construir un país en paz.
Aseveró que este 2013 representa una gran oportunidad para «elevar» a México al sitio que se merece con base en el diálogo, el entendimiento, los acuerdos y las reformas estructurales.
Enrique Peña Nieto dijo que las metas que se ha propuesto su Administración son construir un país en paz, tener menos pobreza y desigualdad, lograr una educación de calidad, mejorar la economía y proyectar a México en el exterior.
«Como Presidente, soy responsable de convocar a la unidad nacional y al trabajo conjunto. Estoy convencido de que aquello que construimos con la fuerza de todos llega más alto y permanece más tiempo.
«Ya hemos comenzado a tomar decisiones importantes. Habrá otras porque sabemos que el futuro se forja desde hoy. Vendrán más iniciativas y más acciones. 2013 será un año de importantes reformas que elevarán a México al sitio que se merece», dijo.
VER VIDEO: Mensaje del Presidente Enrique Peña Nieto – Inicio de año 2013
http://www.presidencia.gob.mx/multimedia/mensaje-del-presidente-enrique-pena-nieto-inicio-de-ano-2013/
Precisamente hoy el periódico Reforma publica un interesante artículo firmado por Federico Reyes Heroles, mismo que nos permitimos reproducir en este espacio:
Lecciones
Endilgar culpas sirve de poco. Miremos hacia adelante. Felipe Calderón tomó la decisión de atacar sin miramientos al crimen organizado. Lo hizo por petición de ciertos gobernadores. Lo hizo por la pérdida de control en varias áreas del país. Motivos concretos los había. Algunos afirman que lo hizo también como una forma de buscar legitimación. El hecho es que embarcó a las Fuerzas Armadas y al país en una dinámica de violencia insostenible. Es cierto, la violencia ya estaba allí, pero la escalada fue brutal. Seis años después los resultados obligan a una revisión del camino seguido. Las preguntas básicas vuelven a surgir.
Qué se persigue: a) acabar con los grandes capos; b) recuperar control sobre el territorio; c) disminuir el consumo interno; d) garantizar seguridad a la ciudadanía; e) destruir plantíos e incautar droga; f) todos a la vez. El hecho es que el consumo no se detuvo, la destrucción de plantíos e incautación disminuyó, la inseguridad se extendió territorialmente y se disparó. Sin embargo en estos dolorosos años todos hemos aprendido. Hoy hay mucha más información sobre un enemigo común. Las lecciones están ahí para ser utilizadas. Recomiendo ampliamente el número 420 de Nexos, diciembre 2012, dedicado al tema, en particular el artículo de Eduardo Guerrero, de quien retomo algunas ideas.
Primera lección; la prioridad es la seguridad ciudadana. Liquidar o detener capos sirve de poco a la sociedad si ese acto provoca más violencia. Segunda; no se puede con todos al mismo tiempo en todas partes. El gobierno tiene que seleccionar a las bandas socialmente más agresivas para mandar una señal clara en contra de sus acciones. No es una «negociación» como tanto alegaron las autoridades sino un simple reconocimiento de las limitaciones. Recomiendo -ya lo he hecho- la lectura de Codes of the Underworld de D. Gambetta. Todos los Estados nación seleccionan y establecen prioridades. Tercera; los golpes a los grandes capos tienen dos efectos perversos, las bandas se multiplican y se trasladan a delitos del fuero común. Cuarta; México gasta muy poco en seguridad, sobre todo en las policías estatales que son muy deficientes, de ahí que no puedan contender con la nueva criminalidad derivada de la «guerra».
Quinta; los países más seguros en el continente invierten mucho dinero en las policías locales y no tanto en las federales. En los últimos años el aumento en los recursos se canalizó básicamente a la Sedena y la Secretaría de Seguridad Pública federal. Pero los delitos que se dispararon -secuestro, extorsión, robo- son locales. Sexta; la decapitación de organizaciones provoca otro efecto perverso, las expectativas de los mandos medios cambian, pues tienen la posibilidad de volverse jefes, cabezas de ratón. Séptima; al no invertir en las investigaciones de las procuradurías locales y la federal, se provocó una acumulación inaudita de muertos -decenas de miles- sin investigación. La impunidad de esos actos se volvió sistémica. Octava; la criminalidad se ha extendido pero sigue habiendo una gran concentración. Eso facilita los operativos. Novena; la movilidad geográfica de las bandas es notable. En Tijuana o Ciudad Juárez ha habido descensos muy significativos pero en paralelo Guerrero o Morelos viven hoy una pesadilla.
Décima; los actos de narcoterror que buscan una enorme notoriedad y espectacularidad -descuartizados, cabezas y mantas- han sido un excelente negocio para las bandas. El espacio que los medios les han otorgado facilita su objetivo: atemorizar a la ciudadanía y a las autoridades. Como lo dice Guerrero, les dan «reputación». Undécima; de sentido común, la coordinación de las autoridades, municipales, estatales y federales, rinde muy buenos frutos. De hecho sólo con coordinación se obtienen esos resultados. Duodécima; en el sugerente artículo de Viridiana Ríos (Nexos 420) se lanzan varias pistas. El crimen organizado actúa de manera quirúrgica, municipios dentro de estados; la idea de que no pueden convivir podría ser una pista falsa; algunos grupos muestran que pueden operar sin violencia, lo cual es muy relevante. Lograr esa disuasión pagaría muy bien a la sociedad mexicana.
La seguridad ciudadana en el centro, seleccionar a las bandas más agresivas, consistencia en el mensaje, más dinero a policías locales, integración de averiguaciones que permitan a los jueces proceder con todo el rigor, desactivar incentivos de confrontación entre bandas, invertir en prevención de adicciones y recuperación de los espacios, coordinar a las diferentes fuerzas policiacas, no utilizar la comunicación oficial para vanagloriarse de las capturas pues ello implica trabajar para las nuevas organizaciones, algunas son verdades de Perogrullo. Hace unos meses, platicando con un expresidente colombiano me decía: «ustedes tienen que dar la misma discusión que dimos en Colombia, ¿qué va primero, capturar narcos como trofeos o la seguridad de los colombianos?». En esas estamos. Primero van los mexicanos. Artículo editorial firmado por Federico Reyes Heroles en el periódico Reforma el 8 de enero de 2013. www.reforma.com
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