+ Cristina Fernández de Kirchner y Dilma Rousseff, dos mujeres que sin el apoyo de su partido han perdido o disminuido su poder político.
Cuando un dirigente o líder partidista muestra poca operatividad o acción política puede deberse, principalmente, a tres razones:
1.- Obedece instrucciones de su jefe o jefa inmediata
(No te muevas hasta que yo te diga o flota cual tronco inútil en el río y sigue cobrando tus quincenas).
2.- Puede que esté en proceso una fractura o que simplemente se trate de una generosa incapacidad de operación política.
(Como dice el dicho, las calabazas, en el camino se acomodan)
3. Desarrolla una eficiente y cautelosa trascendental tarea.
(Ya verán cuando salga a la luz..Se quedaran ciegos por el resplandor emitido)
De cualquier forma cuando un gobernante, cuando una mujer gobernadora inicia el fortalecimiento de su liderazgo institucional, político y social, sin duda alguna que debe de contar con el respaldo activo y veraz de su partido y la dirigencia que lo integra; de otra manera solo puede considerarse una falta de convergencia en las metas propuestas. Ahí está como ejemplo reciente Argentina y Brasil; Cristina Fernández de Kirchner y Dilma Rousseff, dos mujeres que sin el apoyo de su partido han perdido o disminuido su poder político.
Sería interesante dar una lectura a los textos que a continuación se proponen
“ Las cualidades del líder”, de Joseph S. Nye Jr. El profesor de Harvard y ex asesor de Bill Clinton traza una historia del liderazgo a partir de personalidades como Gandhi, Churchill o Bush.
Joseph Nye es el creador del concepto “poder blando”. El análisis de Joseph Nye sobre la naturaleza de los líderes es imprescindible para comprender a los candidatos a las elecciones que se celebrarán durante este curso político, empezando por las españolas del 20 de noviembre y estadounidenses de 2012.
En una época en la que la revolución de la información ha cambiado de manera espectacular las reglas del juego; en la que las jerarquías organizativas han dejado paso a fluidas redes de contactos, y en la que impera la desafección hacia los líderes, resulta imprescindible redefinir nuestras ideas sobre el liderazgo.
En esta obra Joseph Nye nos ofrece una mirada experta y radical sobre la naturaleza del liderazgo en el mundo de hoy, con una esclarecedora mezcla de historia, estudios de casos empresariales e investigación psicológica.
En su opinión, muchas personas consideran que las formas autoritarias y coercitivas de liderazgo (el enfoque del poder “duro” imperante en la época de los complejos militares-industrial) se está viendo ampliamente superado en las sociedad postindustriales por el enfoque del “poder blando”, cuyo objetivo no es imponer un criterio determinado, sino atraer, inspirar y convencer a las personas.
No obstante, Nye sostiene que, en realidad, los líderes más efectivos son los que combinan elementos del poder “duro” y “blando” en proporciones que varían en función de la situación a la que se enfrentan. A partir de trayectorias como las de Gandhi, Franklin D. Roosevelt, Lee Iacocca y George Bush, Nye emplea el concepto de “poder inteligente”, y describe las cualidades que todo líder debe poseer en términos éticos y de efectividad. Para abordar temas como los distintos tipos de liderazgo y capacidades; las necesidades y las demandas de sus seguidores, y sobre la naturaleza del liderazgo bueno y malo en términos de ética y efectividad. http://www.culturamas.es/blog/2011/10/01/las-cualidades-del-lider-de-joseph-s-nye-jr/
++6 virtudes esenciales para ser un líder genuino. Las virtudes para ser líder son características propias del individuo. Si careces de ellas podrás impostarlas, pero entonces no disfrutarás ejerciendo ese papel y, a largo plazo, fracasarás.
1. Honradez: necesaria para reconocer si estás preparado o no para asumir un reto. Muchas personas ansían una posición de liderazgo porque creen que Leadership=Poder, pero no es así. Leadership=sacrificio, mecenazgo, ayuda, compartir conocimiento, alcanzar una meta colectiva. Muchas personas asocian al Líder como “aquel que más cobra” y sólo por eso quieren subir posiciones en las empresas, pero eso las lleva a la desilusión, porque por regla general fracasan en sus metas.
2. Generosidad: Imprescindible para que tu equipo confíe en ti. Dale a cada persona su espacio de protagonismo. Brindar la oportunidad a los demás de resaltar es demostrar que no quieres eclipsar su aportación, lo que hará que incrementen sus ansias de colaborar.
3. Humildad: No tengas miedo en reconocer que desconoces algo, pero esfuérzate para aprenderlo ASAP. Pide a tu equipo que te enseñe y no minusvalores aquel conocimiento, por pequeño que sea, que puedan aportarte. De lo contrario, minarás la confianza que en sí mismos tengan porque le restarán importancia a su trabajo.
4. Ejemplaridad: Nunca dejes a nadie de tu equipo sólo. Si llevas una vida más cómoda que la de la gente a la que lideras, jamás podrás pedirles un sobresfuerzo. Es uno de los precios a pagar. De igual manera, procura realizar personalmente tareas que a ojos del resto puedan resultar más ingratas, de esa manera nadie objetará realizarlas cuando les toque a ellos.
5. Empatía: Esta es una de las partes más complicadas. Debes ser cercano a la gente, pero no puedes ser su amigo. Debes saber mantener el equilibrio entre recordar siempre que la gente a la que lideras son, ante todo, personas y la realidad de los objetivos que te han marcado. Evita el paternalismo. Evita el compadreo. Evita los favoritismos. Nunca debas favores. Nunca mientas. Nunca prometas aquello que no puedas cumplir.
6. Asertividad: Se claro y directo, tanto para lo bueno como para lo malo. Pero sé también positivo. Cuando evalúes a tu equipo hazlo de una manera que les ayude a mejorar. Nunca hables de un aspecto negativo sin contraponerlo a otro positivo y, menos aún, sin dar la pista de cómo mejorar.
6 virtudes esenciales para ser un líder genuino
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