+ Algunas de las prácticas de las Parteras.
+ Vivir en zonas rurales y pobreza extrema, principales factores de riesgo
+ Con la partería se podría abatir la muerte materna, destaca la CNDH
En México, en 2014 se documentaron mil 12 muertes maternas –la gran mayoría en zonas rurales y de extrema pobreza–, lo que significa un promedio de 39 por cada 100 mil nacidos vivos, señaló el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Luis Raúl González Pérez.
En el seminario La partería tradicional en la prevención de la violencia obstétrica, en el Museo Nacional de las Culturas del Mundo, el funcionario señaló ayer que el problema de la mortalidad materna no sólo se relaciona con la pobreza, sino con factores como la desigualdad de género, la discriminación y el embarazo en adolescentes.
Durante el foro, se mencionó que de acuerdo con los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para reducir la mortalidad materno-infantil se necesitan al menos seis profesionales de la salud por cada mil nacidos vivos. De esta forma, se garantizaría que 95 por ciento de las mujeres sean atendidas durante el parto.
La falta de dicho personal, según cifras de la OMS, provoca que cada año unas 287 mil mujeres pierdan la vida en todo el mundo por complicaciones en el embarazo y el parto, y que 2.9 millones de recién nacidos mueran antes de cumplir el primer mes de vida.
Para remediar esta situación, el ombudsman nacional subrayó la necesidad de reconocer a la partería tradicional como una práctica regular y exitosa en zonas indígenas y rurales, mediante la cual se podría abatir el fenómeno de la violencia obstétrica.
González Pérez mencionó estadísticas del Subsistema de Información sobre Nacimientos, según las cuales durante 2014 ocurrieron 2 millones 177 mil 319 nacimientos en México, de los cuales 30 mil 133 fueron atendidos por una partera tradicional.
Sin embargo, aunque la Secretaría de Salud afirma que hay alrededor de 15 mil parteras en México, las madres atendidas por ellas tienen dificultades para acceder después a un acta de nacimiento para sus hijos. Por ello, el titular de la CNDH hizo un llamado a valorar tanto jurídica como culturalmente el conocimiento tradicional de los pueblos originarios del país, y en particular los que se refieren a la atención de las mujeres durante el parto.
“Es necesario fortalecer un enfoque de género e intercultural que promueva las buenas prácticas –algunas ya existentes en el sector salud–, al mismo tiempo que se promueva el reconocimiento de los saberes ancestrales de las mujeres, entre pares y donde son las propias comunidades las que dotan de autoridad a las parteras”, aseveró.
De igual manera, González Pérez recordó que hacer efectivo el derecho a la salud de las mujeres forma parte de la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas, lo cual debe lograrse con medidas de protección a los grupos vulnerables –entre ellos, mujeres y niñas–, garantizando entre otros derechos el acceso oportuno a servicios de salud, en particular la salud sexual y reproductiva.
En los recientes dos años, la CNDH emitió 25 recomendaciones por violencia obstétrica a diversas instituciones públicas de salud del gobierno federal y estatales por 16 muertes infantiles y seis maternas. Con información de la De la Redacción del Periódico La Jornada, Sábado 20 de mayo de 2017, p. 33 http://www.jornada.unam.mx/2017/05/20/sociedad/033n1soc
A continuación texto vinculado con la noticia anterior:
LAS PRÁCTICAS DE LAS PARTERAS. La gran mayoría de los partos en la zona son atendidos por la familia de la parturienta, por el marido en particular. Por tanto, la mayoría de los maridos parecen saber, por necesidad, algo de las técnicas de friccionar (con sebo de chancho), del masaje, del “sacudón” (thalthapi) con un poncho y del “manteo” más suave con un mantel. Alternativamente, atienden el parto de su esposa según las indicaciones de ésta.
Sin embargo, a pesar de la frecuencia de atención del marido al parto de su esposa, es importante entender también el proceso de aprendizaje del parto en la comunidad en general. Es evidente que, en el sistema de aprendizaje del parto, las mujeres primigestas en su gran mayoría acuden a una partera tradicional, o si no a una mujer mayor, para aprender cómo realizar el parto.
Es así que existe un sistema de aprendizaje local del parto según el género en que la mujer joven aprende los conocimientos de una mujer de mayor experiencia. Luego, como norma en la comunidad, una mujer enseña a su propio marido cómo ella quiere dar a luz para sus partos venideros.
Por otra parte, se comenta que las mujeres de más riesgo “biológico”, según el sistema de conocimientos tradicionales, es decir las mujeres con más de seis wawas o mujeres con el útero “de gente”, “de oro”, o “con poca sangre”, acuden a las parteras locales no sólo en el primer parto sino también en algunos de sus partos posteriores, hasta un 50% de sus partos en total.
Por tanto se nota que las parteras tradicionales mayores componen una red de aprendizaje tradicional, de las prácticas y técnicas del parto, según las demandas de las parturientas y sus familias.
Sin embargo, si una mujer siente que la wawa está fuera de su lugar, o siente que su parto se llevaría demasiado temprano (wayt’xiw), consulta a una partera tradicional conocida o algún familiar que tiene mucha experiencia.
Según la experiencia de doña Urti, algunas mujeres vienen para exámenes prenatales, faltando tres meses, y otras vienen faltando un mes, para pedir un masaje: “—Debe estar volteada, no puedo caminar—, diciendo, vienen”.
Las wawas del Inka
En lo general, las parteras hacen los primeros masajes de corrección en las noches. En algunos casos el tratamiento requiere más de un masaje y, si es así, la partera va al domicilio de la parturienta en la tarde y vuelve por la mañana siguiente.
En el procedimiento de la consulta, la partera primero consulta a la embarazada para averiguar la causa de su condición. Le pregunta si sufrió una caída y qué provocó la caída: si el marido le maltrató de borracho o si algún animal le hizo caer, si ella cargó un bulto demasiado pesado que le causó la caída. También pregunta si ha hilado exageradamente (“con el ovillo demasiado abultado”) o si ha tejido en el sol. Además, le aconseja (ixwa) todo lo que hay que hacer, o por el contrario, todo lo que no se debe hacer durante el embarazo. Si la condición fue provocada por el marido, luego una partera como doña Urti sabe llamarle la atención, aconsejándole que no se debe maltratarle ni permitirle que maneje cosas pesadas.
Muchas parteras dicen que saben cuando la mujer va a dar a luz “por el pulso”. Sin embargo, la técnica de doña Urti es medir con sus dedos en el lugar del esternón la distancia que ha bajado ya la wawa. Como explica ella:
“Así con los dedos hay que tocar… aquí al estómago, al cartílago de las costillas (k’apha). Si va a ser cinco dedos, quiere decir que falta mucho todavía. Pero cuando van a faltar tres semanas, va a ser un dedo y medio nomás”.
Doña Urti sigue usando esta práctica de tocar la barriga para saber la posición de la wawa durante los primeros trabajos del parto: “Yo no hurgo, sólo mido así. Falta poquito. Falta poquito”.
Las técnicas de masaje mayormente se hace con las dos manos sobre la barriga, moviendo de ambos lados hacia el centro, y de abajo para arriba y de arriba para abajo. Se nota que el momento mismo del masaje, como el resto del mismo día, duele el lugar, pero luego al día siguiente se alivia el dolor. A diferencia de lo que se practica Qaqachaka, doña Urti no suele usar cosas auxiliares como yawris o pluma de avestruz, sino “las manos nomás”. Más bien ella dice que la técnica viene de la concentración: literalmente “se pone el corazón en esto” (chuymap usku).
En las técnicas de masaje para determinar dónde tiene que estar el feto, usan como punto de referencia el eje vertical del cuerpo y la columna vertebral. De este modo, hablan de “retornar” la wawa (kutjtaña) a su posición, o si no de “ponerla a su rectura”. Si usted desea continuar leyendo estas notas favor de consultar en: LAS PRÁCTICAS DE LAS PARTERAS, http://www.ilcanet.org/publicaciones/pdf/wawas/wawas_12practicas.pdf
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