“El asesinato, el terrorismo, el secuestro, las presiones, la intimidación, la prisión injusta de los periodistas, la destrucción material de los medios de comunicación, la violencia de cualquier tipo y la impunidad de los agresores, coartan severamente la libertad de expresión y de prensa. Estos actos deben ser investigados con prontitud y sancionados con severidad” (Párrafo 4 de la Declaración de Chapultepec)
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) hizo un “enérgico llamado” a las autoridades de procuración de justicia para que resuelvan los casos de crímenes contra periodistas que permanecen en la impunidad –incluyendo los 13 homicidios ocurridos en los últimos once meses—por “falta de investigaciones prontas, diligentes, profesionales y eficaces por las procuradurías y fiscalías del país, que no han tomado en cuenta como línea de investigación el ejercicio periodístico de las víctimas”.
En un comunicado, el organismo advirtió que “la impunidad lacerante en el 90 por ciento de los casos de crímenes contra periodistas –solo en el 10 por ciento de los casos existe sentencia condenatoria— y las agresiones contra medios de comunicación tendrán solución si se atiende un problema multifactorial que pase necesariamente por disminuir la violencia e inseguridad que azotan algunas regiones del país, y se capacita y forma eficazmente en derechos humanos a quienes desempeñan un cargo público para que eviten descalificaciones y estigmatizaciones hacia quienes ejercen el periodismo”.
Con motivo del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas – que se conmemora el 2 de noviembre—, la CNDH puntualizó que, si bien las personas que ejercen un cargo público gozan de la libertad de expresión, ésta se encuentra sometida a diversas restricciones.
Una de ellas es ejercer dicha libertad con pleno respeto a las opiniones diversas, “ante el riesgo de generar ataques contra periodistas por los sectores que ven tales descalificaciones como un permiso para agredir a la prensa”.
De acuerdo con cifras de la CNDH, desde el año 2000 se han cometido 153 homicidios de periodistas (16 eran mujeres), 21 más se encuentran desaparecidos desde 2005 y se han perpetrado 53 atentados contra instalaciones de medios de comunicación desde 2006, datos que dan cuenta del alto nivel de violencia que en México enfrentan los comunicadores.
Los estados con mayor número de homicidios contra periodistas son Veracruz, con 23 casos; Guerrero, 17; Tamaulipas y Oaxaca, 16 cada uno, y Chihuahua, 14, lo que muestra un panorama de violencia que convierte al país en el más peligrosos para ejercer el periodismo en el continente americano, y uno de los más riesgosos a nivel mundial.
Esta panorama “demanda acciones contundentes de las autoridades de los tres niveles de gobierno para generar ambientes propicios para que periodistas y medios puedan realizar sus actividades con plena libertad”.
De igual forma, indicó la CNDH, se requiere del compromiso de esas autoridades, “sobre todo de aquéllas con una posición de especial relevancia en el servicio público, para que respeten y reconozcan los aportes que periodistas y medios realizan al fortalecimiento democrático, evitando en todo momento descalificar o desacreditar su albor, pues esto último contribuye a generar campañas de desprestigio que dificultan el ejercicio periodístico y los ubican en condiciones de mayor riesgo al que ya enfrentan en nuestro país”.
++ Impunidad de los crímenes contra periodistas
“El asesinato, el terrorismo, el secuestro, las presiones, la intimidación, la prisión injusta de los periodistas, la destrucción material de los medios de comunicación, la violencia de cualquier tipo y la impunidad de los agresores, coartan severamente la libertad de expresión y de prensa. Estos actos deben ser investigados con prontitud y sancionados con severidad” (Párrafo 4 de la Declaración de Chapultepec)
Uno de los principales temas de debate es un problema extremadamente grave e inquietante, a saber, que la mayor parte de los crímenes contra los periodistas y otros profesionales de los medios de comunicación quedan impunes. En los últimos 15 años, según el Comité para la Protección de los Periodistas, cerca del 85% de los responsables de asesinatos de periodistas no fueron investigados ni enjuiciados por sus crímenes. Incluso en los casos en que los asesinatos se investigaron más ampliamente y se obtuvieron algunas sentencias, los autores intelectuales fueron juzgados en sólo el 7%.
En los países azotados por conflictos, en particular, es frecuente que no se haga justicia en relación con los asesinatos, debido a que la policía y el sistema judicial no funcionan correctamente. En algunos casos, las autoridades sencillamente no están interesadas en investigar el caso, y en otros pretenden deliberadamente ocultar la verdad prohibiendo las investigaciones al respecto. La impunidad también afecta las muertes durante los combates de los periodistas. El CPJ analizó 22 casos, en los que la familia o los colegas pedían que se realizaran investigaciones. En 14 de dichos casos, no se emprendió ninguna acción o no se publicaron los resultados. En los ocho restantes, las investigaciones eximieron de culpa a los soldados.
El asesinato y la detención de los periodistas, así como las amenazas contra ellos, constituyen una grave violación de la libertad de expresión, y por ende también socavan las bases de la democracia. La impunidad sólo agrava la situación. Mientras que los autores de los crímenes sepan que no deberán responder por sus actos, los periodistas seguirán siendo blancos fáciles.
En 1997, la Conferencia General de la UNESCO aprobó una resolución en la que condena la violencia contra los periodistas. Tiene como objetivo sensibilizar a los gobiernos y a las organizaciones internacionales y regionales sobre el tema y, de esa manera, tratar de luchar contra la cultura de impunidad existente. Para aplicar esta resolución, sería útil examinar con todos los interlocutores profesionales los esfuerzos que se han realizado y las estructuras que se han creado. RESOLUCIÓN 29 relativa a la “Condena de la violencia contra los periodistas»
29ª reunión de la Conferencia General, París, noviembre de 1997
RESOLUCIÓN 1738
El Consejo de Seguridad condena los ataques contra periodistas en situaciones de conflicto y aprueba de manera unánime la Resolución 1738 (2006)
5613ª sesión del Consejo de Seguridad http://www.unesco.org/new/es/unesco/events/prizes-and-celebrations/celebrations/international-days/world-press-freedom-day/previous-celebrations/worldpressfreedomday2009000/themes/impunity-of-crimes-committed-against-journalists/
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