La película Sonido de libertad, `Sound of freedom´ en inglés, arranca con polémicas absurdas, pero lo cierto es que ya ha recaudado mucho dinero en Estados Unidos, a pesar de ser un film de bajo presupuesto, y eso es precisamente por tener un contenido sumamente importante y revelador: la trata de niños para prácticas sexuales pedófilas, una lacra inhumana que cualquier esfuerzo es poco para acabar con ella.
Basada en la historia real del policía Tim Ballard, que fundó una organización para ayudar a las víctimas de la trata de personas, la película no deja indiferente a nadie e intenta que pienses qué ocurriría si uno de esos niños robados y violados constantemente por vomitivos pedófilos fuese tu propio hijo.
Eso sí, cinematográficamente la cinta deja mucho que desear, hay saltos en el tiempo ilógicos y situaciones casi imposibles, con una buena actuación de Jim Caviezel y para de contar, pero lo más importante, el poso que deja en el espectador, supera esas deficiencias con creces.
Si eres una persona con valores, en contra del abuso sexual y a favor de una infancia libre, tienes que ir a verla.
3 ★★★
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