Hoy, en la facultad, hemos realizado un apasionante e interesante debate. A la pregunta del profesor, ¿quién ha roto el Pacto Antiterrorista, el PP o el PSOE?, ha seguido una charla de más de hora y media en la que numerosos alumnos hemos aportado nuestras opiniones. La verdad es que he disfrutado bastante. Por eso, por si alguien es tan amable de conectarse a mi espacio, lanzo al aire esta cuestión: ¿Quién ha roto el Pacto Antiterrorista? Me gustaría conformar un debate serio, por lo que espero que quién se tome la molestia de contestar lo haga con argumentos, sean de la tendencia que sean, pero siempre desde el respeto y la educación. Este es un tema muy complejo y caben todo tipo de razones. Y puesto que yo soy el que inicio el debate (espero que conteste alguien y no se quede en un monólogo), doy mi opinión. Considero que quién ha roto el consenso en la lucha contra ETA ha sido el PSOE.
Para mí, el Pacto Antiterrorista, propuesto por Zapatero y tomado por Aznar, fue el medio más eficaz contra ETA. Con la anterior política antiterrorista, en la segunda legislatura de Aznar, ETA parecía agonizar. Con Batasuna ilegalizada (y por tanto sin recibir subvenciones del Estado), con la kale borroka casi inexistente (por las duras penas impuestas que asustaban a los “valientes” que ya no querían arriesgarse a ir a la cárcel por quemar un cajero) y con una ley fuerte e implacable, ETA estuvo un año sin matar (este dato no lo recuerdan aquellos que afirman que sólo se pueden evitar más muertes mediante el diálogo) y transmitía sensación de extrema debilidad. Hoy, con el denominado “proceso de paz”, ETA está mucho más fuerte. La kale borroka es el pan nuestro de cada día, los filoterroristas están envalentonados porque se saben fuertes, Batasuna mantiene una actividad constante (¿un partido ilegal puede convocar manifestaciones y ruedas de prensa diarias?) y tiene más repercusión mediática que en ningún momento en toda su historia (nunca hubieran soñado los etarras ver debatirse el “problema vasco” en el Parlamento Europeo, como sucedió meses atrás).
Para exponerlo de una forma sencilla, concibo que hay dos tipos de lucha antiterrorista: la de la firmeza implacable y la del diálogo. Yo creo en la primera. No es casual que todos los procesos de diálogo hayan concluido en frustradas treguas-trampa. ETA lleva 40 años matando por algo. Básicamente, independencia y anexión de Navarra. Y nunca va a renunciar a ello. Si algún partido está dispuesto a dárselo tiene una fácil solución. Lo plantea de forma clara y concreta en su programa electoral y que sean los ciudadanos los que lo apoyen o no con su voto en las elecciones. Lo que no es justo es que un partido no informe de algo tan trascendental antes de someterse al juicio popular.
El Pacto Antiterrorista es mucho más que su genérico articulado. Se firmó en un contexto muy definido. En el año 2000, tras el fracaso de la negociación (hubimos de soportar excarcelaciones por el Gobierno del PP y a Aznar denominando a ETA como un “movimiento de liberación nacional vasco”), PP y PSOE acordaron constituir un frente constitucionalista ante la deriva del PNV y el Pacto de Lizarra. PP y PSOE apostaron, en mi opinión, por el mismo método, el de la firmeza. Las elecciones vascas de 2001 marcaron el punto de inflexión, formando una alianza clara Redondo Terreros y Mayor Oreja. La historia de España hubiera sido muy diferente si la conjunción PP-PSOE hubiera obtenido el triunfo aquella noche. Las consecuencias de la derrota ya las conocemos todos. Redondo Terreros fue aniquilado y sustituido por Pachi López. Es decir, el PSOE inició un largo proceso que acabó con el abandono de la línea de la firmeza y la elección del diálogo. El PP se ha mantenido en el Pacto Antiterrorista del año 2000, que no es otro que el de la firmeza. ¿Quién ha cambiado? ¿Quién ha roto el consenso en la lucha antiterrorista? El PSOE mantiene una línea legítima, pero no dice la verdad cuando dice que el Pacto Antiterrorista lo ha roto el PP. El debate ha comenzado…
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