Hoy se ha producido la mejor noticia en muchos meses. Ha vuelto a la política una mujer vasca de raza, increíble, ejemplar. Ha vuelto María, María San Gil. Los que aún creemos que la política es un medio para luchar por una sociedad mejor, estamos de enhorabuena. Hoy, en el País Vasco, al lado de Rosa Díez y Regina Otaola (la valiente alcaldesa de Lizarza), hay otra mujer que habla claro, con fuerza, sin complejos.

Y lo primero que ya ha denunciado ha sido el inminente pacto entre el PSE con Nafarroa Bai, un partido que quiere incorporar Navarra al País Vasco, cuando es un hecho que la mayoría de los navarros quieren seguir siendo precisamente eso, navarros… y españoles. Ya se pueden ir preparando los Zapateros, los Ibarreches, los Oteguis y los Patxi López de turno. Hay una vasca que ha vuelto de la enfermedad con más ganas que nunca.
Precisamente para decirles, con un tono tranquilo pero firme, que son miles los vascos que no quieren juegos con una ETA que ha vuelto a demostrar que jamás estará por la vía del verdadero diálogo. Ha vuelto para dejarles claro que ya está bien de engaños, que no se puede mentir a los españoles y decirnos que después de Barajas no se negoció con los etarras. No sólo lo ha dicho ‘Gara’, esto es, ETA. También lo ha publicado, al detalle, ‘El País’… diario, por cierto, poco sospechoso de connivencias con el PP.
Pero sobretodo, María, querida María, has vuelto porque con tu sola presencia das fuerza a los vascos que sufren en su tierra, en tu amada tierra, por tener unos ideales diferentes a los del más rancio nacionalismo allí imperante. Por cierto, María, querida María, has vuelto mucho más guapa que nunca.
Home