Esta mañana, leyendo a Ciriaco, me he quedado de hielo con una noticia desgarradora: El padre de Juanan, comentarista habitual de este blog, ha muerto de un infarto. Sólo me cabe decir una cosa y es que lo siento muchísimo, compañero. Todo el cariño del mundo para ti y los tuyos. No estáis solos. Desde aquí ruego a todos los que lean estas palabras que eleven al cielo una oración para que el alma de tu padre esté a estas horas gozando de la compañía del Padre. Somos cristianos y hemos de mantener nuestra Esperanza fija en Aquel que dio la vida por nosotros en un madreo en forma de Cruz. Ora por nobis. Amén.
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