Para los que tengan el ABC de hoy, en su edición madrileña. Les pido que acudan a la página 50, en Local. Allí, en una media, hay tres noticias breves. Aquí están los titulares de las dos primeras:
– Un rumano simula el rapto de su hermano para hacerse con su coche.
– Un chino secuestra a su nieto de 14 meses y pide 50.000 euros de rescate para jugar a las máquinas.
Ahora, les hago la siguiente pregunta: ¿Qué cambia si modificamos ligeramente el enunciado de ambas noticias? He aquí el experimento:
– Simula el rapto de su hermano para hacerse con su coche.
– Secuestra a su nieto de 14 meses y pide 50.000 euros de rescate para jugar a las máquinas.
¿Entienden menos la noticia? ¿Qué cambia si, en vez de colocar la nacionalidad como una noticia en sí misma, nos atenemos a los hechos? ¿Hubiera titulado el medio “un conquense” o “un murciano ha hecho tal o cual” si fueran españoles los protagonistas de los hechos? Pues éste es, se quiera o no, y sin que se note demasiado, el primer paso para que el lector se diga: “joder, ya está bien de tanto extranjero de mierda”.
Y ¡ojo!, el ABC me parece uno de los diarios más serios y menos sensacionalistas que hay en este país. Esto sólo es una gota en el inmenso mar que muchos quieren que acabe en maremoto que nos «purifique» de inmigrantes. Así de claro.
MIGUEL ÁNGEL MALAVIA
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