En el año 1948 , cuando fue la Declaración de Independencia del Estado de Israel, tenia que haber ocurrido, al mismo tiempo, la Declaración de Independencia del Estado Palestino.
De acuerdo a la decisión de Partición de la ONU (1947) la separación de esos dos países tenia que ser acompañada por una separación demográfica entre las dos poblaciones.
Por varios motivos (que no son el tema de este articulo) los Palestinos no declararon su Independencia. Hubo una guerra que hacia fines de 1949 llevo a un Cese del Fuego.
Cuando el Cese del Fuego se estabilizo, se aclaro que dentro de las fronteras del Estado judío, quedo una minoría árabe numerosa.
Esa minoría (un 20% de la población israelí) sigue viviendo hasta hoy en día dentro del territorio israelí. En su inmensa mayoría es musulmana, en su minoría, cristiana.
Una mirada critica a esa población árabe no permite envidiar le demasiado.
Al termino de la guerra de 1948 en cada familia quedaron partes de los dos lados de la frontera, entre países en estado de tensión permanente.
Dado ese estado de tensión, la población árabe en Israel era sospechosa de ser «una quinta columna» que podía causar sabotajes en el nuevo Estado.
Dado que, objetivamente, el nuevo Estado gano la guerra, y los países árabes la perdieron, la población árabe que quedo en Israel quedo psicológicamente humillada.
Con la Declaración de la Independencia, cientos de miles de judíos, que habían sobrevivido los campos de concentración en la Segunda Guerra mundial, en Europa, llegaron a vivir a Israel. Era necesario darles un techo para vivir. Las casas abandonadas por los árabes que quedaron fuera de las fronteras de Israel fueron ocupadas por los inmigrantes judíos.
Nuevos inmigrantes judíos, ahora de los Países Árabes de Asia y África, que comenzaron a sufrir en ellos como consecuencia de la guerra con Israel, inmigraron al nuevo país, y fueron establecidos en las zonas fronterizas, en las cuales había población árabe, para aumentar la población judía en la frontera. Para ubicarlos el Gobierno expropio terrenos que habían pertenecido a los poblados árabes.
Para evitar la posibilidad de contrabando de armas y personas entre los árabes- israelíes y los árabes de alrededor, las zonas de mayoría árabe fueron declaradas zonas militares, a dirección de un gobernador militar.
Para asegurar la «lealtad» de la población árabe, el gobierno militar «compraba» a muchos árabes, a cuenta de información que necesitaba. Salir de las zonas militares para conseguir trabajo, permisos de siembra, etc, permitían fortificar esa lealtad.
A pesar de toda la humillacion de su condición como minoría en el Estado del enemigo, dentro de las zonas mayoritarias árabes, en las cuales no había demasiado contacto con la población judía, la población se sentía de alguna forma protegida. Por supuesto, en comparacion con sus parientes fuera de Israel, que en su mayoría vivían en Cisjordania (bajo dominio Jordano) o en Gaza (bajo dominio Egipcio). Esos parientes vivían en Campamentos de Refugiados, recibiendo manutención de UNWRA.
La «buena situación» de los árabes israelíes empeoro sus relaciones con sus parientes, y con las multitudes árabes en el exterior, que comenzaron a acusarlos de beneficiarse de su cercanía a los judíos, y en definitiva, de traición a la causa árabe.
El desarrollo rápido del mercado israelí, y la necesidad continua de mano de obra, fue permitiendo a los árabes israelíes mas jóvenes alejarse de sus pueblos y conocer otra cultura, muchas veces extremadamente distinta a la conocida. El trabajo trajo consigo sueldo, que fue creando en los poblados árabes una diferenciacion económica entre quienes «trabajan afuera» y quienes «trabajan adentro» del poblado. El contacto diario con los judíos obligo a aprender medianamente el hebreo, que poco a poco convirtió al idioma árabe original en una mezcla de palabras árabes con hebreas. La legislacion laboral y la fuerza del Movimiento obrero israelí en esas épocas permitían recibir un sueldo honrado. La población no hacia señales de rebelión contra los judíos.
La sospecha de traición por parte de los países árabes ayudo a crear una identidad especial «los árabes israelíes».
Hacia principios de 1967 el Gobierno Militar fue desarmado, y las «fronteras internas» entre árabes y judíos desaparecieron. Todo ciudadano árabe podía visitar cualquier lugar de Israel, sin necesidad de permisos.
Todo eso duro hasta junio de 1967. La guerra de los Seis Días, y el triunfo militar israelí, cambiaron por completo la situación. Como Israel «conquisto» los territorios donde vivían los parientes de los árabes israelíes, de pronto volvieron a reunirse las familias, a visitarse, y a conocer cada lado como vive el otro. El gobierno de Israel, ebrio de victoria, comenzo a fantasear con el anexa miento de los territorios «conquistados». El primer acto fue la unificacion de Jerusalén (y con ella un agregado de 130000 árabes a la población árabe israelí original).
No pretendo en este articulo explicar (justificar- condenar) esas acciones del Gobierno Israelí. Solamente pretendo explicar que, de pronto, las fronteras cayeron, y los árabes israelíes volvieron a sentirse parte de una comunidad de la cual estuvieron separados 18 años.
La comunidad árabe agrandada paso a ser no un 20% de la población israelí, sino un 35% de la población bajo dominio israelí. El mercado israelí se lleno de nuevos trabajadores faltos de posibilidad de organizacion sindical, que cobraban sueldos bajos, y que permitían al Capitalismo israelí desarrollar el mercado interno y ganar millones.
Los árabes israelíes se convirtieron, de pronto, en los intermediarios entre los judíos y los nuevos trabajadores. Casi 200000 obreros palestinos entraban todas las mañanas a Israel, y volvían a sus casas a las 15.00 horas. Casi todos ganaban de esa situación…
menos los árabes israelíes. Poco a poco se encontraron conque los nuevos trabajadores conseguían (dado su bajo sueldo) alejarlos del trabajo, y convertirlos en desocupados.
Parte de ellos se convirtió en «desocupados crónicos» que se acostumbraron a recibir, todos los meses, un pago del «Seguro Nacional Israelí».
Dado que, de acuerdo a la ley, el «Seguro Nacional» es un tanto por ciento del «sueldo promedio de todos los asalariados israelíes» el nivel económico de ese «Seguro nacional» esta de alguna forma asegurado.
La vuelta al pueblo original, en el cual no hay suficientes fuentes de trabajo, y la desocupación, posibilitaron el desarrollo de una amargura crónica, que fue canalizada contra la mayoría judía dominante. La manifestación cultural de esa amargura fue en principio la fortificacion de los sentimientos nacionales palestinos originarios, y luego un regreso a la religión musulmana.
La continuación del conflicto entre Israel y los Palestinos de la Cisjordania y de Gaza(Intifada 1 – Intifada 2) intensifico la sensacion de solidaridad de los árabes israelíes
con sus hermanos. Esa solidaridad fortifico tendencias centripetales que exigen autonomía cultural para la minoría árabe- israelí. Hubo manifestaciones violentas que la policía «judía» disperso violentamente. Hubo también muertos.
La mayoría judía que se sintió amenazada físicamente, respondió en forma activa y verbal. Activamente, evitando todo contacto no indispensable con la minoría árabe israelí. No solo que por los atentados palestinos, se achico muchisimo la cantidad de obreros que entraban a Israel todos los días, sino que en lugar de ellos no fueron ocupados árabes israelíes (sospechosos de falta de lealtad) sino trabajadores extranjeros. En 2 años entraron a Israel 300000 rumanos, búlgaros, polacos, chinos, tailandeses, filipinos, peruanos, etc. En no pocas poblaciones árabes israelíes el porcentaje de desocupados llego a un 20 por ciento. La amargura se intensifico.
Verbalmente, toda manifestación pro-palestina de los árabes israelíes, recibió inmediatamente la pregunta : Si vivir en Israel es tan malo, porque no se van a vivir a Palestina? Ahora tienen muy cerca a la Autonomía Palestina y a Arafat. Porque no se van a vivir con ellos? Allí seguramente se van a sentir mucho mejor… Incluso pueden irse a vivir en alguno de los 27 países árabes…
Estadísticas privadas en respuesta a esas preguntas entre los árabes- israelíes, dieron a luz una serie de respuestas previstas, pero también respuestas imprevistas.
Por supuesto que la posibilidad de pasar a vivir en otro país árabe fue rechazada rotundamente. Se trata de otros pueblos (no palestinos) y no hay afinidad con ellos.
Pero la mayoría absoluta de los árabes israelíes, se negó a pensar en la posibilidad de pasar a vivir en la Autoridad Palestina. Como mínimo por dos razones:
Primero (respuesta prevista):…» Los judíos quieren echarnos de aquí, y por eso nos persiguen. Quieren «amargarnos la vida» hasta que decidamos irnos. Pero esta tierra es también nuestra (Palestina) y no les daremos el gusto».
Segundo (respuesta imprevista):…» Ustedes ven la forma en que viven los Palestinos en la Autoridad Palestina. Lo de ellos la situación económica es espantosa. Además, todo se mueve en forma de «maffia». Aquí en Israel, los judíos no nos respetan suficiente como minoría, pero hay leyes, y quien cumple con la ley, esta seguro. La situación económica de parte de las familias árabes no es buena, pero existe por lo menos «Seguro Nacional». También cuando la situación económica no es buena, lo es en proporción a la población israelí, en la cual incluso los pobres (árabes como judíos) viven mejor que en muchos países árabes, y muchisimo mejor que en la Autoridad Palestina».
El autor de este articulo, que no oculta a ojos de sus lectores el hecho de ser judío israelí, parte de la mayoría del pueblo israelí, y por lo tanto parte de la discusión sobre el tema aquí escrito, quiere agregar una serie de datos económicos relacionados con el tema. El origen de esos datos es la Enciclopedia Vikipedia, asi que cada lector puede leerlos por sus propias fuerzas.
Se trata del POB de varios países árabes, la Autoridad Palestina e Israel:
Egipto: $3907. Jordania: $4642. Libano:$ 6178. A. Saudita: $12766. Kuwait: $19127.
Autoridad Palestina: $1500 Israel: $19500.
Resumen: Existe mucho lo que mejorar en las relaciones en Israel entre la mayoría judía y la minoría árabe-israelí. Pero algo esta claro : Los árabes- israelíes no son tontos.
Home