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La mujer musulmana en Israel.

Shimshon Zamir 15 Jun 2007 - 17:15 CET
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Como ya he escrito,en la minoria musulmana en Israel se puede encontrar un 20 por ciento de la poblacion israeli, es decir unos 1.3 millon personas.

Como toda minoria nacional, la musulmana en Israel, sufre toda una serie de actitudes sociales de la mayoria, que la empuja a sentirse no solamente no integrada al colectivo, sino tambien rechazada.
En Israel, el estado de tension continua entre la mayoria judia, y los musulmanes de los paises vecinos, fortifica la sensacion de falta de confianza mutua.

En esa situacion, la mayoria de la poblacion musulmana (salvo ciudades mixtas: Haifa- Yaffa) vive separada de la poblacion judia.
A pesar de la existencia de dos ciudades medianas(en cada una de ellas viven unos 50 mil musulmanes) y de varias poblaciones en las cuales viven unos 15 mil habitantes, la mayor parte de la poblacion musulmana vive en poblaciones de hasta 10 mil habitantes. Un porcentaje bastante elevado vive en poblaciones pequeñas.

En forma natural, podemos hablar de unas 650 mil mujeres musulmanas de todas las edades. El promedio de nacimientos en cada familia musulmana varia entre 3.5 niños en una familia urbana, 4.5 en las familias que viven en poblaciones pequeñas y 7 niños en las familias religiosas (promedio nacional «musulman»: 4.0 niños).

Debido al hecho de que gran parte de la poblacion musulmana vive en poblaciones «pequeñas», y tambien tiene varios hijos, la posibilidad de la mujer musulmana de buscar y encontrar un lugar de trabajo fuera de su poblacion es minima.
A ello hay que agregar, que cuanto la familia sea mas religiosa, no solamente que tiene mas hijos, si no que la familia en general ( y el marido en particular) se niegan a permitir que la mujer trabaje fuera de su casa (incluso dentro de su poblado) dada la posibilidad que conozca otros hombres, hecho que rebajara su nombre a vista del resto de la poblacion.

Dado que en las poblaciones pequeñas, las familias numerosas son, en definitiva, un gran porcentaje de la poblacion, con respecto a la posibilidad de trabajo de cada mujer musulmana hay muchas personas que tienen lo que decir.
Ademas, los hombres tienen miedo que cada mujer que trabaja representa un «mal ejemplo» para su propia mujer, por lo que la opinion publica negativa es muy grande. Dado que esos hombres pertenecen a la propia familia (del marido o de la mujer) la influencia de su negacion es mayor.

Es de esa forma, en que el porcentaje de mujeres «musulmanas» que trabajan es un 18 por ciento, a diferencia de las mujeres «judias» dentro de las cuales un 56 por ciento trabaja.

Esa «imposibilidad» de trabajar fuera de su casa tiene varias influencias a corto y a largo plazo.
1. Las niñas que crecen en un ambiente, en el cual no esta permitido salir a trabajar fuera de la casa, tampoco reciben por parte de sus padres un incentivo educativo, por el cual les convenga salir a estudiar mas alla del colegio obligatorio a nivel nacional (promedio nacional «musulman»: 11 años) Ademas, cuando lleguen a la adolescencia, sus padres comenzaran a preocuparse por la posibilidad que conozcan a algun muchacho, sin su concentimiento, por lo cual se preocupan ya a los 15-16 años de buscarles un «futuro marido» y casarlas en edad muy temprana.
De esa forma, no solo que no incentivan un cambio en la situacion general de la «niña musulmana», si no que fijan su situacion economica a largo plazo.

2. Dado que la «niña» no estudia mas que el minimo obligatorio (10 años) tampoco llega a tener un oficio rentable, con lo cual, tambien su posibilidad de recibir un salario que le permita ayudar economicamente a su familia es minima.
Tambien en el caso que el marido (especialmente en las poblaciones urbanas) es menos religioso, la familia tiene menos hijos, y los dos componentes de la pareja entienden que el trabajo de la mujer permite tener mas entradas mensuales y un mejoramiento de la situacion economica de la familia, dada la educacion limitada que la mujer recibio en su infancia, el sueldo que recibira sera muy bajo.

Tambien dentro de la mayoria «judia» existen, por supuesto, familias pobres. Pero cuando la mujer no tiene posibilidad de trabajar, y por lo tanto de recibir un salario y aportar a mejorar la situacion economica de la familia, tambien su nivel de dependencia del marido no cambia, y la mujer sigue siendo una «esclava» de los caprichos del hombre. Uno de esos caprichos es, por ejemplo, la «necesidad» de casarse con una segunda esposa y vivir con las dos familias en una misma casa. Casamientos de ese estilo estan, por supuesto, prohibidos por la ley israeli, pero permitidos por la religion musulmana, con lo cual existe toda una serie de formas de hacerlo sin ser acusado de «bigamia».

En una familia, en la cual, tambien existe un solo salario, y tambien hay muchos hijos para alimentar, la posibilidad de mejorar la situacion economica es menor.
Asi es como las familias «musulmanas» en general pertenecen a las familias mas pobres de la sociedad israeli. Dentro de esas familias, las «religiosas» son aquellas en peor situacion.
En esas familias «religiosas» tambien por los imperativos religiosos, pero tambien por la situacion economica agobiante, el presente (pero tambien el futuro) de la mujer musulmana en Israel, deja mucho que desear.

Shimshon Zamir

Nacido en Argentina. Vive en Israel desde 1972.
Casado… tres hijas… 8 nietos.
Trabajó 30 años en la industria Química Israelí, hoy pensionado.
Graduado en Sociología.

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