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Una pequeña carta

Shimshon Zamir 28 May 2012 - 16:00 CET
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Una pequeña carta – Desde el exilio a mi hermano en Sión, es el nombre de un poema escrito por quien fue reconocido como el «Poeta Nacional Judio», Chaim Nachman Bialik hace poco mas de 100 anios, desde la Diaspora en Europa.
Dado que solamente 30 anios despues el Pueblo Judio en Europa sufrio el Holocausto, es posible leer en las frases de Bialik una profesia que, lamentablemente, se cumplio.

Bialik, de acuerdo a su concepcion Sionista, emigro a Palestina en 1924, y se ubico en la ciudad de Tel Aviv.
NOTA: La traduccion es mia, y mi preferencia es el mensaje, mas que la calidad de la traduccion, que, por supuesto, tiene sus defectos.

«Tierras no cultivadas, el patrimonio historico, el espacio abierto y la libertad –
¿Hay otro País bendito como el que tu estas en el?
Yo, tu hermano, me congelo de frio aquí.
Me movere errante como un perro en tierra no estable;
echado a palos, juntando migas,
abandonado y olvidado, por los corazones y por Dios.
Has olvidado el sabor amargo,
Que juntos degustamos en el exilio?

También ahora sigo como un rebanio de ovejas perdidas.
Mi lana, mi leche y mi carne se llevarán,
y quienes se acerquen a mi, lo haran en busqueda de más dinero.
Cerraran ante mi sus corrales y prados;
No habra satisfaccion si el estomago tiene hambre
en mi vientre vacío. Si, yo tambien soy humano.
Por ahora, respirare y pasare hambre en silencio,
Continuare mi vida como un perro avergonzado.

Y tu, el feliz! Tienes espacio libre alrededor,
Luz suficiente para respirar, suficiente sol, tambien sombra suficiente.
Si trabajaras duro – ¡oh, querido hermano!
El trabajo y el sufrimiento son ordenes de Dios.
No sembraras espinas, no trabajaras en vano,
Ya verás cuando recibas muchos frutos de ellos;
Se encendera como una antorcha la chispa
que has prendido en tu corazón.

El semen de los justos no se perdera en vano
Y yo juntare aqui mis fuerzas y mi espíritu,
en tierra desolada; y no en mi tierra,
y solo crecera el dolor.
Todos los días me movere, y me trasladare,
Luchando en las sombras y construyendo en la arena;
Reacios a mi son mis vecinos, y mi espiritu odia
esa situacion.

Antes amaba mis problemas, y mi corazón justificaba lo que ocurria;
Predique llorar, y hacer días de ayuno;
Y otorgue por mi mismo mi cuello al cuchillo;
Pero ahora, no tengo mas fe en ello,
Me canse de pedir misericordia, de confiar en ella,
Deje, mi amigo, de amar mis dolores,
De sentirme como una oveja.

No hay motivos para mis vagabundeos, no en nombre de Dios,
Bajo su sombra o su espiritu.
Tampoco mi llanto ayuda, ni los rezos,ni el dolor,
porque la herida es mortal.
El corazón esta lleno de cenizas y de deshonor.

Shimshon Zamir

Nacido en Argentina. Vive en Israel desde 1972.
Casado… tres hijas… 8 nietos.
Trabajó 30 años en la industria Química Israelí, hoy pensionado.
Graduado en Sociología.

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