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¿Cómo, porqué, para qué?

Antonio García Fuentes 21 Ago 2021 - 08:14 CET
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¿Cómo, porqué, para qué?

Pienso y deduzco que son las tres preguntas más insólitas que el “mono humano”, nos hacemos, llegado ese momento en que el cerebro que siempre pide “más”; martiriza al resto del ser, por sí mismo, por su origen, estancia y futuro de ese ser inmaterial, en que se asegura, terminaremos todos. No hay respuesta y por tanto esas preguntas seguirán martirizando, al “bienaventurado” que fue olvidado por Cristo en las suyas, puesto que intuyo le faltó la siguiente: “Bienaventurados los que padecéis hambre y sed, puesto que mientras lográis satisfaceros de estas necesidades, no pensaréis en llenar vuestros cerebros; y viviréis más felices”. Esta reflexión no es nueva en mí, me viene de hace muchos años; pero esta pasada madrugada me ha “martirizado” una vez más, recordando las imágenes que “nos sirven” del aeropuerto de Kabul, donde multitud de desesperados, incluso se agarraron a las partes que pudieron, del fuselaje del avión que partía y ya estaba en marcha, para de alguna manera, reflejar con ello el miedo y el terror, a lo que se les venía encima, con los “portadores del libro de Mahoma, escrito hace catorce siglos y en un lugar desértico, donde apenas había más adelantos que, los que producían, los camellos y burros, que ayudaban a aquellos árabes de entonces, y dónde ya existía el siguiente, axioma de enseñanzas al pueblo llano… “Es más valiosa una palmera datilera que cinco profetas”; lo que por lo visto no influyó en nada, al “nuevo enviado de Dios”. Y menos en sus fieles y fanáticos seguidores, que nada menos, nos quieren trasladar a todos (no olvidemos que las metas del Islam es convertirnos a todo el planeta) al siglo séptimo después de Cristo (al que aceptan y veneran) o sea, “más o menos a la época del burro y del camello, a que antes me he referido”.


Estos cerriles ni les han enseñado, ni ellos tienen “el caletre suficiente”, para deducir y entender, que es el propio Dios (o la Creación, que para mí es lo mismo) el que nos otorga al nacer, LA PLENA LIBERTAD DE ACCIÓN; y con ella, deducir por nosotros mismos, el tipo de adoración que hay y que le agrade, o simplemente entenderlo lo mejor posible, y no destruir ni “un yerbato útil”; de éste planeta, para no dejarlo, “tan podrido como hoy se encuentra” (de lo que tampoco he oído que estos fanáticos nos hablen); Por tanto ningún profeta, por muy creyente que sea en su envío del propio Dios (que dicho sea de paso, dudo mucho lo viera nadie “con piernas, nariz y algún cerebro”) puede obligar a ningún semejante, en creer en la doctrina que trae, y mucho menos, a emplear la terrible norma que ya produjo ríos y mares de sangre, con el fatídico, “creé o muere”; que con tanta saña han empleado demasiadas religiones, no sólo la musulmana; por lo que cada cual cargue con sus crímenes.


La religión, para mí, es sencilla: primero que la palabra RELIGIÓN; lo que significa, es, “religar todos los buenos saberes para enseñarlos con toda bondad a aquel que quiera recibirlos”; por lo que no se puede obligar a nadie como antes digo: y esa enseñanza resumida al máximo, es la siguiente:
LA FILOSOFÍA, LA RELIGIÓN y LA POLÍTICA: No hagas a nadie nada que no quieras que a ti te hagan, sea a un ser humano, un animal o una planta; incluso a la tierra, el mar y resto de aguas que frecuentas, incluido el aire que respiras; y que fue lo que te dio la vida; si así lo haces, notarás un estado de bienestar que ni te lo imaginas.

Y de paso y paralelo a ello, tratar de dominar los “muchos venenos que llevamos dentro de nosotros; y que mucho antes de Cristo, ya un sabio los consideró así;


HERMES TRIMEGISTO: RESUMEN DE SU DOCTRINA: “Dentro de cada uno de nosotros hay DOCE ENEMIGOS: la ignorancia, la tristeza, la inconstancia, la ambición, la injusticia, la lujuria, la decepción, la envidia, el fraude, la ira, la temeridad y la malicia”. Esta es, en esencia, la doctrina filosófica del egipcio Hermes Trimegisto.


Por todo ello mis preguntas en mis titulares de hoy, simplemente leerlas despacio, meditarlas cada cual como sepa o pueda, y preguntar, a la propia Creación, esos, “porqués”; que yo sepa hasta hoy no hay respuesta directa, sólo a través de intermediarios, que es claro, que; cada cual “toca su pito, tiene panza, bolsillo, sed, hambre de muchas cosas y de ahí los líos liados, uno de los cuales son los que han entrado ahora en Kabul; pero que similares a ellos, hay; “la tira en todo o casi todo el mundo, donde la verdadera libertad RESPONSABLE, no existe”, posiblemente por cuanto aún, “el mono humano está por formar y educar”:


Y no nos dejemos engañar, tras esos movimientos “asesinos”; (y como en todas las guerras)… Sólo hay intereses materiales, y de ello y por ello, reciben armamentos y ayudas de todo tipo, esas bandas de falsos religiosos, que actúan con la única “religión”, que marca sus panzas y sus bolsillos. Amén.


Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

Antonio García Fuentes

Empezó a escribir en prensa y revistas en 1975 en el “Diario Jaén”. Tiene en su haber miles de artículos publicados y, actualmente, publica incluso en Estados Unidos. Tiene también una docena de libros publicados, el primero escrito en 1.965, otros tantos sin publicar y mucho material escrito y archivado. Ha pronunciado conferencias, charlas y […]

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