Uno de los mejores momentos de la semana es cuando el viernes va entregando sus últimas luces y un grupo de buenos amigos, y amigas, señor Zapatero, nos entregamos a la orgía de la conversación serena, del debate y de la diferencia de opiniones. Nunca nadie lleva nada preparado, ni temas ni argumentaciones, la conversión puede pasar por muchos temas diferentes hasta que al cabo de un buen rato surge un tema que sujeta nuestra dispersa atención y nos centramos en él, a veces durante muy largo tiempo.
Anoche, después de hablar de Saviola, Ronaldinho y algún que otro futbolista cuyo nombre no sé escribir, tras analizar la última maragallada y varias insensateces más surgió no sé de qué manera el comentario sobre Monarquía o República.Se habló de la boda del príncipe y la periodista y sobre si ello acerca la monarquía al pueblo o es el germen de su extinción, se habló de los osos del Rey, se habló del origen franquista de la actual monarquía y si se has desprendido o no de esa herencia. Y terminamos hablando de la hora en que el Rey abdique en su hijo, de lo delicado del momento y si de eso supone o no una crisis para las instituciones del Estado. Todo esto nos llevó a preguntarnos qué es mejor para España y qué quieren los ciudadanos, monarquía o república.
Lo que me llamó la atención fue la rápida unanimidad sobre tema tan espinoso y poco tratado en los medios españoles. Hubo un acuerdo prácticamente total en que ambas instituciones pueden ser perfectamente válidas, mientras sean democráticas, que ambas pueden dejar de serlo, para servir al desarrollo de España y de los españoles, para nuestro presente y nuestro futuro. Más que de dichas instituciones en sí mismas, el futuro depende de quién las ostente.
Mi opinión personal, que quiero compartir con mis lectores, fue muy parecida a ésa. Mi comentario final fue que a los españoles nos daba igual la una o la otra si sirven al pueblo, sin embargo ambas serán su enemigo si quienes ocupen dichos cargos se empeñan en ello. A mi entender a los españoles les da igual la una o la otra, lo que quieren es estabilidad y serenidad para poder vivir, trabajar y mejorar. En el momento presente nadie quiere cambios sin un motivo urgente, sin una razón apremiante. Estabilidad, estabilidad. Eso es lo que quieren los padres de familia. Mientras haya progreso, para lo que es imprescindible la paz y la concordia, mejor huir de saltos de funambulista.
_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_ Domingo 29 de abril
Al hilo de la noticia de esta tarde vamos a oír determinadass expresiones preexistentes y preescritas de preeminentes hombres públicos. Oscilarán entre la bobalicona babería de cortesanos ramplones y la rampolonería de bobalicones republicanos que aprovechan cualquier nadería con tal de hacerse escuchar. El problema de España es que ni unos ni otros tienen nada nuevo que decir. El debate entre monarquía y república aburre al españolito medio. Tranquilidad y buenos alimentos, paz y progreso, eso es todo lo que el ciudadano medio quiere. Que en la cúpula de todo haya una bandera u otra le da igual.
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