Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Tesis de Zapatero: “Too er mundo e güeno”

Pedro de Hoyos 06 May 2007 - 07:33 CET
Archivado en:

Llevo mucho tiempo deteniendo mis pensamientos y filtrando aquellos más radicales y exigentes, sin tomar una postura definitiva, dando alas a la postura del Gobierno, sin una crítica contundente. He estado concediendo tiempo y oportunidades a la espera de una explicación, una demostración de que yo estaba equivocado, una prueba de que el Gobierno estaba en el buen camino. Yo no le he votado pero es mi gobierno y por principio tiene mi apoyo y mi consideración. La espera, el paso del tiempo, suele poner las cosas en su sitio y quien sabe si de una forma u otra Zapatero podría rectificar. La serenidad es una arma dialéctica a la que no he querido renunciar.

Pero creo que ya es demasiado largo el periodo de meditación y espera. Y sí, ya sé que ustedes han llegado antes que yo a la misma conclusión, lento que soy, ustedes me perdonarán, caramba, quizá prefiero ser excesivamente cauto y no emplearme a fondo en cosas que con un simple gesto del gobierno pueden cambiar radicalmente.

Estoy convencido de que Zapatero cree que todo el mundo está dotado del mismo optimismo absoluto y la misma visión positiva de la realidad que él. Ninguna de las cosas malas, dolorosas, negativas que ocurren son por la mala voluntad o la peor intención de los demás, son sólo “accidentes” inevitables que jalonan nuestra vida bien a nuestro pesar.

Está claro que el gran miedo de ZP es que ETA haga lo mismo que Al Qaeda el 11-M, que le ponga una bomba pocas horas antes de las elecciones y entreguen la victoria al rival. Antes de que eso ocurra se puede ceder en grandes aspectos que a él le parecen negociables. Eso sí, sabe que hay que mantener la oratoria e insistir en el cumplimiento de la legalidad vigente, en que se cumplirá “en su espíritu y en su letra” la Ley de Partidos y todo lo que conlleva. Y si se repite lo suficiente, para eso están los medios afines, se conseguirá que los ciudadanos lo acepten. Aunque la realidad lo desmienta.

Se ha empeñado en pasar a la historia como el pacificador, en ese desafío se ha embarcado y ha ido quemando sus naves, involucrando en ello a todo su Gobierno, incluidos algunos más recalcitrantes, como Rubalcaba, y a buena parte de los estamentos judiciales del Estado. Que se intente mantener la negociación con ETA, ofreciéndole nuevos sacrificios, De Juana, Otegui, ANV, después de lo de Barajas es una prueba de que Zapatero es un pobre crédulo, que empieza a sospechar que cualquier medio le vale para alcanzar su fin.

¿Se han parado ustedes a pensar por qué Zapatero está llevando a las cosas a este punto en que estamos? ¿Por qué le costó tanto asumir que lo de Barajas era un atentado? ¿Por qué repitió, tan insistentemente, que era un “accidente”? ¿Se les ocurre por qué después dos muertes y de los miles de millones que nos va a costar aquello sigue empeñado en sus trece? ¿Por qué ningún acontecimiento le hace variar de rumbo? En su supina ingenuidad cree que como él, Él, es tan sumamente bueno, generoso y bien dispuesto, todos, hasta los terroristas, son así. Piensa que ETA se va a dejar convencer por su simpatía y su sonrisa de que matar no está bien, de que entre todos construiríamos la Arcadia si tienen a bien dejar de asesinar, está convencido de que entre un matarife y un cordero es posible llegar a un acuerdo. Piensa que ETA se va a ablandar ante él y su condescendencia, que él no es como Aznar, aquel presidente serio e intolerante, ganándoles con su buen talante y su necesidad de llegar a un acuerdo… no vaya a ser que les pongan una bomba horas veinticuatro antes de las elecciones ¿O a qué creen ustedes que viene tanta complacencia con ANV y similares?

Que todo ello haya revitalizado a unos terroristas que ya no estaban ni se les esperaba ni se contaba con ellos… no es más que alguno de los problemas con los que ya se contaba, simple moneda de cambio con la que comprar un futuro ilusionante de Arcadia feliz.

Si con Zapatero no somos felices es que somos unos inútiles que no nos lo merecemos.

Pedro de Hoyos

Nací en Venta de Baños, Palencia, en medio de un infernal tráfico ferroviario. Mi primera intención fue volverme por donde había venido, pero mi madre se negó y aquí sigo. He pasado por las columnas de opinión de diversos periódicos (Diario Palentino, La Tribuna de Cuenca, La Tribuna de Guadalajara, Diario de Burgos, Palencia Siete) […]

Más en Columna de Humo

Mobile Version Powered by