Ahora mismo no me acuerdo si han sido cuatro o cinco los editoriales de EL PAÍS contra determinadas decisiones del gobierno socialista, ese gobierno al que durante tanto tiempo amparó, protegió y empujó…
Ayer Zapatero y Juan Luís Cebrián han tenido un rifirrafe público a cuenta de una nimiedad política (ojo, digo “política”) censurándole el periodista al político la zafiedad y la barbaridad ortográfica de su nueva campaña publicitaria.
Y todo ello en un lugar tan especial como el que ocupaban, con tanta atención mediática… Insisto, no le criticaba Cebrián a Zapatero por no haber ido a Chad, por lo que está pasando en Barcelona… o por la subida de la leche y los huevos, le criticaba por un asunto menos momentáneo, no se trataba de tal o cual cosilla de actualidad… se trataba de algo con fondo y trasfondo por encima de la actualidad política…
Que en PRISA no pierdan una tan simple oportunidad como ésta de darle una patadita en la espinilla (patadita, sí, pero con cámaras y micrófonos “a tope”) de Zapatero a mí me sugiere…
Polancos, habéis criado cuervos y no os habéis dado cuenta hasta que os han sacado los ojos. Pues a tomar nota y a aprender.
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