Que donde las dan, las toman. Que si el PSOE tiene sus aliados mediáticos en el grupo Prisa y en los buenos amiguetes de la Sexta y Público el PP no se queda atrás. No somos nada como no haya un grupo de periódicos y radios detrás apoyándonos, deben decir unos y otros. Pues yo, ingenuo e infeliz, pensaba que cuanto más independiente fuera un medio más prestigio tendría. Aunque alguno haya presumido falsamente de independiente durante años en su cabecera. Lo que pasa es que González Pons, el nuevo responsable de Comunicación del PP se ha pasado. Demasiado claro.
Hay multitud de cosas que se saben y que mejor no aclarar públicamente. Los sobreentendidos son parte habitual de nuestra diaria convivencia. Es como las pelis porno, mejor insinuar discretamente que mostrar contundentemente la realidad. Claro que muy pocos empresas periodísticas pueden presumir de ser absolutamente independientes, todas tienen dos corazoncitos, el ideológico y el crematístico. Y a ellos se someten según convenga. Pero es que González Pons, el nuevo responsable de Comunicación del PP se ha pasado. Demasiado claro, ya digo.
Y González Pons ha sangrado por la herida que tiene abierta el PP con la COPE. Este martes acudió a Telemadrid, donde declaró que la Iglesia tiene que hacer un esfuerzo para acercar posiciones con los populares ya que van a ser “su aliado” para muchos asuntos en la presente legislatura. Y añadió: “Tendría poco sentido que la Iglesia utilice su emisora, la COPE, para machacar al PP”. El hombrico apostilló que se debía respetar la independencia de los medios de comunicación pero, tras lo dicho, el argumento sonó muy poco convincente. Hay cosas que no pueden ser y además son imposibles y en el PP deben estar rabiando por la postura maximalista, injusta y trapisondista de FJL, pero de eso a exigir el apoyo incondicional de la COPE va un trecho. Por favor, disimulen.
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