Y yo que creía que la presidenta de la Comunidad de Madrid era una mujer de nuestro siglo…, y yo que creía que quería ganar con el PP las próximas elecciones… ¿Pero cómo puede nadie votar a una mujer decimonónica…? Porque evidentemente Esperanza Aguirre es una mujer de otros tiempos. Felizmente pasados. Así le irá al PP.
Resulta que la presidenta de la Comunidad de Madrid se va a reunir con los estudiantes de la Unión Democrática de Estudiantes y con las Nuevas Generaciones madrileñas para reivindicar la «cultura del esfuerzo» y «la autoridad» en la educación. Sin ningún tipo de complejos esta buena mujer se ha propuesto cepillarse lo que tantos años nos ha costado construir. ¿Cómo es posible que alguien reivindique a estas alturas que haya que estudiar, esforzarse y trabajar para poder sacar adelante los estudios, sean de primaria o universitarios?, ¿pero en qué mundo vivimos?
Autoridades educativas, con lo que sabe Rubalcaba de esto, autoridades universitarias, editoriales de libros de texto, generaciones de educadores formados en las más adelantadas técnicas, padres y alumnos actuales deberán rebelarse. No es posible que después de décadas en las que nos hemos vuelto locos para sacar adelante una sociedad hedonista, conformista y progresista echemos por la borda tanto adelanto educativo. No es posible pasar así, tan de golpe, a una sociedad en la que el esfuerzo, el trabajo y el conocimiento sean méritos a tener en cuenta para aprobar. Claro, que la culpa de todo esto la tienen estos tontos de los cojones que votan a la derecha. Seguro que pretenden reinstaurar el suspenso en nuestras aulas.
¡Pero si llevamos décadas luchando para que nuestros alumnos aprendan sin esfuerzo!, llevamos generaciones rebajando los contenidos educativos desde Primaria hasta los cursillos de especialización universitaria. ¿A qué lunático se le ha ocurrido de pronto que hay que estudiar, esforzarse y trabajar para salir adelante? No, si luego querrán que los jóvenes madruguen para ir a clase… Llevamos generaciones criando chavales de este modo presente y los buenos resultados se pueden comprobar en cada llamamiento a las urnas, en una sociedad que acepta disciplinadamente todo cuanto sus autoridades les echan en el BOE.
¿Qué esperan los genios educativos del PP? ¿Que los nuevos chavales se aprendan todos los cabos y ríos de España? ¿Que se aprendan las cordilleras y las regiones? ¿Que memoricen las preposiciones? ¿Que se aprendan las tablas de multiplicar? Pero si ya hay calculadoras, que estamos en el siglo XXI aunque Doña Esperanza no lo sepa, ¿para qué memorizar? Además, el hijo de mi vecino estudia en la Rioja, ¿acaso no le vale con saberse el recorrido del Ebro por su comunidad autónoma?
¿Qué va a ser lo próximo que el PP haga contra las juventudes españolas? ¿Prohibirá el botellón, subirá el precio del kalimotxo, expulsará de casa de sus padres a los hijos mayores de treinta años?
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
¿Y la autoridad? Porque Doña Esperancita también se pone a reivindicar la autoridad de los profesores… pero hombre, ¿habrá medida más antidemocrática? Ya estamos donde solíamos, la derecha y la autoridad, parece que no conocen otra manera de hacer funcionar el mundo, todo a fuerza de “ordeno y mando”. ¿Qué pretenden, devolver el castigo a las aulas, volver al “esto se hace porque te lo mando yo”? La derecha y la negación del diálogo…, ¡qué tendrá el diálogo que ni siquiera les gusta dialogar con niños de primaria para ayudarlos, para convencerlos, para estimularlos!
Con los chavales hay que ser pacientes, perder mucho tiempo empeñados en dialogar con ellos y convencerlos de que hay que estudiar, facilitarles las tareas y no exigirles demasiado. Seguro que detrás de esto va lo de “la letra con sangre entra”…, típico de la derecha, menos mal que Zapatero lo ha prohibido y los jueces ya están tomando medidas contra los padres torturadores.
¡Autoridad en las escuelas! Pero si de educación entiende todo el mundo… ¿Acaso hace falta estudiar mucho para enseñar a un crío a sumar?, ¿acaso los maestros son seres superiores a los demás?, ¿por qué? ¿Porque tengan un título? Lo que nos faltaba ahora es que todos tengamos que tratar de usted a los maestros y profesores. Eso es una medida fascista, que atenta contra la igualdad de todos los ciudadanos del Estado. Clasismo y clasismo, otra cosa no puede esperarse de estos personajes del PP.
Home