Me voy de España, no puedo aguantar un país de gentes que toleran de brazos cruzados a un gobierno que chulea a la mitad de sus súbditos pagando con sus impuestos los votos que le mantienen en el gobierno.
Me voy de España, no puedo aguantar un país de gentes que toleran de brazos cruzados a una oposición inútil, ineficaz e impopular, que carece de ideas salvo decir “NO”, a la que le da vergüenza defender sus posturas de siempre y que es incapaz de aclarar contundente y definitivamente a sus afiliados si Bárcenas y Camps son corruptos.
Me voy de España, no puedo aguantar un país de gentes adocenadas, más preocupadas de Risto Mejide, de Escenas de matrimonio, Aida y otras joyas televisivas del mismo calibre que de su propio interés político y espiritual, me niego a vivir en un país al que no le importa el dinero que ganan algunos futbolistas desvergonzados y celebra alborozadamente sus ignominiosos fichajes.
Me voy de España, no puedo aguantar un país que desprecia a unas autonomías, a la mía por ejemplo, con el consentimiento, la aceptación y la anuencia de los propios despreciados que se empecinan en votar a quienes les mantienen impenitentemente en una posición humillante detnro de España.
Lamentablemente mi sueldo y el de Misanta llegan hasta donde llegan y tendré que volver a casa unos pocos días después, aguantarme y resignarme a vivir en las circunstancias anteriormente descritas.
Ajo y agua, qué humillación.
Home