Por empezar por el principio déjenme decirles que si yo fuese un empresario catalán rotularía mi negocio en los dos idiomas que se hablan en Cataluña. En último lugar porque las leyes lo mandan, pero antes que nada porque mi clientela potencial podría usar cualquiera de los dos idiomas, en realidad los dos, y yo estaría interesado en agradarles a todos y ser correcto con todos ellos.
Y delantito justo de cada idioma pondría dos banderas: la senyera catalana y el pendón de Castilla, bien chulas ellas. Y si hubiera sitio pondría a Myo Çid en un lado y al tamborcillo del Bruch en el otro. Bueno, y si me permiten la broma pondría a Guardiola y a Del Bosque, catalán y castellano, que son los héroes más admirados hoy en día.
Así que a mí los derrotadísimos socialistas catalanes no me multarían por aquello de los idiomas. Porque Josep Montilla se va de la Generalitat derrotado y expulsado humillantemente por decisión de sus gobernados, que de esta manera han calificado en las urnas su negativa presidencia, mandándole a su casa a hacer calceta.
El tripartito se marcha matando, o multando, que es lo mismo, derrotado básicamente por su nefasta manera de gobernar, de espaldas a los sentimientos y necesidades de los catalanes, en la que el catalanismo excluyente y retador algo tendrá que ver. Se marchan multando a quienes se empeñan en usar la libertad de rotular su comercio, no olvidemos que estamos hablando de propiedades privadas, en el idioma que les da la gana. Y eso que durante la campaña, el senyor Montilla dijo que esto de las multas iba a pasar a segundo plano… si ganaba. Pero como ha perdido… vuelta a darle a la máquina de recaudar y coaccionar. Y se extraña de haber sido radicalmente expulsado del poder.
Entiendo que existe un empecinamiento, un pulso y un “a ver quién puede más”, entre catalanizadores por cataplines y los que quieren usar la libertad de hablar sólo en castellano, si es así, si fuera así (este blog tiene suficiente número de lectores catalanes para que opinen y me desmientan en caso de necesidad y sé muy bien que lo harán) sería bien tonto empeño por unos y por otros. Yo rotularía en los dos idiomas, libre y voluntariamente, pero admitiría que mi vecino hiciese lo que le diese la gana, es su negocio. ¿Por qué limitarse a la mitad de la clientela si puedes dar gusto a todos? No entiendo el ahínco, pero menos, mucho menos, entiendo a un gobierno de cretinos, a los que sus votantes han llamado cretinos, quiero decir, que se dispone a morir matando. Seguramente quieren, como Myo Çid ganar una batalla después de muertos. Se equivocan en una cosa: ellos ya están derrotados previamente, ya nada pueden hacer.
Salvo el ridículo.
Pedro de Hoyos
Nací en Venta de Baños, Palencia, en medio de un infernal tráfico ferroviario. Mi primera intención fue volverme por donde había venido, pero mi madre se negó y aquí sigo. He pasado por las columnas de opinión de diversos periódicos (Diario Palentino, La Tribuna de Cuenca, La Tribuna de Guadalajara, Diario de Burgos, Palencia Siete) […]