Y antes de que unos me lancen besos y otros piedras, déjenme decir que también es un gobierno legítimo, pues se constituyó conforme a todos los cánones democráticos. Forofos de acá y de allá absténganse.
Sánchez gobierna contra sus propios principios. Su principio fue aquel “Con ellos en el gobierno no podría dormir” pero su final en horas 48 fue el abrazo del oso. Los votos ganados con engaño manifiesto. ¿Ético? Por lo menos no gobierna la derecha.
Sus principios son ecológicos, verdes y anti contaminación pero su final es viajar en helicóptero y en avión a bodas privadas y mítines del partido, con la excusa de inaugurar una fábrica de persianas. ¿Ético? Por lo menos no gobierna la derecha.
Sus principios fueron luchar contra la corrupción del PP y su final es aceptar que su esposa haga negocios desde la Moncloa y escriba cartas de recomendación para “sus” empresarios. No parece ser ilegal, falta regulación nos dicen, pero ¿es ético? Por lo menos no gobierna la derecha.
Su principio fue luchar por la igualdad de los españoles pero su final es ayudar a los más ricos y más desarrollados, a las élites catalanas, abandonando a los parias de la Tierra en sus destartalados centros de salud, en sus desprovistos hospitales, en sus maltrechas carreteras. ¿Ético? Por lo menos no gobierna la derecha.
Su principio fue apoyar la aplicación del artículo 155 de la Constitución pero su final es apoyar un gobierno que discrimina a los españoles según su lengua, que habla de la nación catalana y que prescinde de España y de las instituciones de todos. Su principio fue perseguir a Puigdemont y traerlo ante la Justicia pero su final ha sido encogerse de hombros y facilitar la astracanada y el oprobio vividos en Barcelona. ¿Ético? Por lo menos no gobierna la derecha.
Pero el gran problema no es solo que prescinda de sus propios principios sino que millones de ciudadanos lo admiten como parte de un comportamiento honrado. ¿Ético? Por lo menos no gobierna la derecha.
(Imagino que no faltarán lectores que digan “¡Pues anda que el PP!”. Bien ¿y? Compararse con ellos o con los otros es obscenamente infantil, ¿no deberíamos compararnos solo con lo mejor? Bueno, por lo menos no gobierna la derecha.)
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