Sus cremas, tónicos y geles te transportan a los campos de Rosas de Bulgaria, a los jardines de la Alhambra…. y transforma el acto de limpiar e hidratar la piel en un ritual de buenas sensaciones y de placer.
Además, Carla, con su sensibilidad y gracia, ha bautizado sus cremas con nombres tan evocadores y sugerentes, bonitos y femeninos como «Lluvia de Rosas» -para el cuerpo- y «Luz de Rosas» -hidratante de Día con índice de protección solar quince-. Yo tampoco puedo pasar sin el Hidra Gel, que en cualquier momento aporta una sensación de frescor e hidratación, y sin el tónico multifunción, que nos regala la esencia de la rosa en estado puro. Me lo pongo al ir a dormir y también después de lavarme la cara cuando despierto. Yo dejo que se seque sobre mi rostro, porque me encanta aplicarlo como agua termal. Y es muy práctico pulverizarlo después de un viaje en avión, que siempre deshidrata la piel.
Hay más productos de esta línea que me apasionan, porque miman cuerpo y alma. Y tienen precios muy asequibles, que también es de agradecer. Desde este espacio, os recomiendo que los probéis. Yo estoy enganchada a Carla Bulgaria Roses Beauty desde que nació. Y como dice siempre Carla Royo–Villanova: ¡Besos rosas!
Más info:www.carlabulgaria.com
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