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Royal, la productora audiovisual española fundada por Guillermo Martínez y Vicente Silvestre, está viviendo su año más ambicioso. Tras consolidarse como referente para marcas de lujo como Loewe, Emporio Armani o Netflix, la compañía ha puesto el foco en su expansión internacional. Con sedes en Madrid y Barcelona, y una fuerte presencia en París, ahora miran hacia EE. UU., Emiratos Árabes y, sobre todo, China.
«No se vende un perfume ni un coche igual en Europa que en Asia. Nuestros clientes nos piden contenidos bien segmentados para cada mercado», explica Guillermo Martínez, CEO de la firma.
De startup a referente en producción premium
Nacida en 2018 sin capital inicial, Royal facturó 200.000 € en su primer año. Hoy, supera los 4,6 millones (2023) y proyecta un crecimiento del 20-25% anual. Su secreto: menos clientes, pero mejores.
«Aprendimos a decir que no. Priorizamos proyectos grandes y relaciones a largo plazo», destaca Vicente Silvestre, director de Servicios al Cliente. Ejemplos como las campañas para Oysho (Inditex) o Porcelanosa confirman su estrategia.
Tecnología y talento: el equilibrio clave
La IA ya forma parte de su proceso creativo, pero sin relegar al artista.
«La inteligencia estética es nuestro catalizador. Unimos talento emergente y consagrado», añade Silvestre. Además, han pasado de ser una empresa de servicios a ofrecer «productos de producción», como Lemans, una solución integral para marcas de automoción.
China, el gran objetivo
Mientras consolidan su trabajo en Europa y EE. UU., el mercado chino es la prioridad. «Allí la demanda exige calidad y adaptación cultural. No es solo producir, es conectar», subraya Martínez.
Con un EBITDA del 6% en 2023 y alianzas con gigantes como LVMH o Volkswagen, Royal demuestra que el audiovisual de lujo tiene acento español.
Más información: www.royalproductioncompany.com
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