Escribe Esteban González Pons un artículo en el diario Las Provincias titulado En defensa del idioma valenciano. Loables propósitos esos de defender el idioma del pueblo al que sirve o debía servir. Pero puede hacer algo más que hablar, escribir en este caso, y es disolver la Academia Valenciana de la Lengua.
No es justo que el gobierno valenciano someta al pueblo al que teóricamente sirve a la tiranía de los lingüistas en lo que al idioma se refiere. El idioma es propiedad del pueblo que lo usa. Su origen puede ser el que sea y puede ser averiguado por los lingüistas. Pero el rumbo que tome lo deciden quienes lo hablan. ¿Por qué hemos de pagar sueldos astrónomicos a quienes quieren conducirnos a convergir con el catalán? Si el gobierno valenciano cree que los valencianos queremos hablar catalán puede utlizar como referencia al Instituto de Estudios Catalanes. De ese modo, no engañará a nadie y se ahorrará mucho dinero, que puede emplear en Terra Mítica por ejemplo, ese otro invento de Zaplana. Y si no quiere seguir la línea catalanista, con mayor motivo puede suprimir la dichosa AVL.
Pero utilizar la defensa de los símbolos valencianos para conseguir los votos y luego actuar de otro modo no es correcto. Funciona porque Pla tiene un tic dictatorial y como él está convencido de que el catalán y el valenciano son el mismo idioma, pretende hacer valer su opinión sobre los deseos de aquellos a los que pretende gobernar. Pero si en socialismo valenciano apareciera alguien con personalidad y amor al pueblo, es muy probable que los socialistas recuperaran el poder para mucho tiempo. Quizá fuera lo mejor que nos podría suceder.
Luis Melero reconquista Málaga
Home