Se ha presentado el proyecto Gran Simio, en defensa de los monos. Pero ya me conformaría yo con que se respetaran los derechos humanos, con que no hubiera víctimas de ETA, ni de la violencia doméstica, ni de acoso moral en el trabajo, ni ningún otro tipo de víctimas injustas.
No tengo nada en contra de los monos. Me entendería mejor con cualquiera de ellos que con Otegi. En realidad, no sé porqué se habla de evolución y no de involución. Viendo las cosas que dice Otegi y el modo en que las dice, es evidente esto último. Es probable que haya habido evolución e involución al mismo tiempo y, en algunos casos, simultáneamente. Por ejemplo, Arzallus, del que felizmente tenemos menos noticias ahora que antes. Arzallus tiene, o tenía, un discurso sumamente brillante y a me parece que retorcido, además. Y luego, sus objetivos eran, supongo que seguirán siendo, realmente mezquinos. Es decir, que una mitad suya evolucionó y la otra involucionó. La naturaleza tiene cosas raras. Ahora nos proponemos defender a los monos. No sé si ellos estarían conformes. Quizá estén enojados. Ellos no tienen la culpa de las atrocidades de sus descendientes. Eso de defenderlos legalmente suena a complejo de superioridad. ¿Somos superiores a los simios?
Home