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El Equipo A: testosterona

Juan Carrasco 01 Ago 2010 - 18:07 CET
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Tras Los Simpson y Los vigilantes de la playa, estamos con seguridad ante la revisión cinematográfica de la serie más repetida en prácticamente todas las cadenas de televisión. Mucho habían tardado en desempolvar esa furgoneta negra y las personalidades de “cuatro de los mejores hombres del ejército americano que sobreviven como soldados de fortuna: si usted tiene un problema y se los encuentra, quizá pueda contratarlos”. Apelar a la nostalgia del espectador con lagrimilla fácil era demasiado tentador…

El proyecto, encabezado por el director Joe Camahan (Ases calientes, Cuestión de honor) es una puesta en escena del sabor de los detalles que llevaron a la serie a su fama, pero con bastante más pirotecnia (que ya es decir), y efectos del siglo XXI. Eso sí, si El equipo A nunca fue un ejemplo de entramado sesudo, la película no puede dejar a mal el mito y su guión parece hecho por un chimpancé con serios problemas de alcoholismo. Al devenir de unos acontecimientos que son mera excusa para la bravuconería hay que añadir un sinsentido que impera de principio a fin, con pretendidas revueltas de acontecimientos que se ven venir incluso desde antes de ser ideadas.

Con todo, entre disparo y fogonazo, tenemos momentos de cierto encanto visual, y no me refiero a la presencia testimonial de Jessica Biel en el reparto o del ultraexplotado torso de Bradley “Fénix” Cooper (para gustos, los colores), sino más bien de ese mítico tiempo de preparación con materiales inverosímiles del genial plan de Hannibal (un Liam Neeson que aporta su gancho personal al elenco), o alguna escena de acción realmente adrenalínica como la del helicóptero.

Morriñas aparte, encontramos momentos que hacen que la entrada a una película mediocre haya merecido la pena en la química entre M.A. (Quinton Jackson) y Murdock (Sharlto Copley), que tantos años después sigue estando como una auténtica regadera (imprescindible el “momento Braveheart”, mi favorito de todo el film), o en las fugas ya archifamosas de cualquier sitio. En el lado negativo, además de lo ya mencionado de la ausencia de coherencia argumental, los malos siguen siendo muy malos y deben poner cara de ello: hay cosas que no cambian aunque deban hacerlo.

El caso es que entre palomitas y coches volando (o tanques, que alguno también tenemos) lo que sí cumple rigurosamente esta cinta con el espíritu de la serie que le da nombre, es de honrar la misma esencia de la palabra divertimento…

Dirección: Joe Carnahan. Duración: 120 min. Intérpretes: Liam Neeson (Hannibal Smith), Bradley Cooper (Templeton “Fénix” Peck), Sharlto Copley (Murdock), Jessica Biel (Charisa Sosa), Patrick Wilson (Lynch), Quinton Jackson (M.A.). Guión: Joe Carnahan, Brian Bloom y Skip Woods; basado en los personajes creados por Stephen J. Cannell y Frank Lupo. Música: Alan Silvestri. Fotografía: Mauro Fiore. Montaje: Roger Barton y Jim May. Diseño de producción: Charles Wood. Vestuario: Betsy Heimann.

Juan Carrasco

Éste homínido ceutí es crítico de cine desde hace años en el diario El Faro de Ceuta, así como responsable del espacio cinematográfico y de opinión «Fila 7» en la web www.ceuta.com y colaborador en la emisora de radio Onda 0 con su sección semanal «El Cine en la Onda». Confeso seguidor de Neil Gaiman, del Clint […]

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