Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

A Roma con amor: el turista

Juan Carrasco 30 Sep 2012 - 13:39 CET
Archivado en:

Estamos en otoño y resulta de lo más saludable el hecho de cumplir con la tradición de inaugurar lo que podría llamarse “la temporada seria de cine” con el estreno de Woody Allen, fidelísimo a la cita anual autoimpuesta con el respetable. Hace ya unos añitos que se nos puso turista y va alternando propuestas neoyorkinas de las que han hecho inconfundible su filmografía con rodajes por algunas de las más grandiosas capitales europeas, donde de verdad se le tiene aprecio casi incondicional al trabajo del venerable genio de aspecto triste y agilidad mental de chaval. Y digo casi incondicional porque, exceptuando Midnight in Paris, que no tiene peros porque le salió realmente bien, en general la obra europea de Allen ha sido recogida con decepción autóctona, achacándole exceso de visión turística en las producciones sin reflejar lo que barceloneses, londinenses o romanos consideran “la verdadera ciudad”, mucho más allá de una sucesión de idealizadas postales fílmicas para foráneos.

Si bien puedo entender la postura local, siempre he sostenido que esas postales no sólo son parte de las ciudades retratadas en ellas, sino que son en enorme medida aquello que las hace tan atractivas para los visitantes y, a fin de cuentas, Woody lo es y muchos de sus personajes también. Su cinta ambientada en Roma, por poner como ejemplo la que nos atañe, no es exclusivamente para romanos o italianos, sino que tiene unas pretensiones mucho más ambiciosas, y quien no lo vea así es que no viaja en la misma onda de alguien cuyo cine se estrena en todos los rincones del planeta. Dicho lo cual, encantado de echarle un curioso vistazo a lo más evidente de la Ciudad Eterna, tengo que reconocer que no he asistido a la mejor película del realizador en lo que se refiere a estructura, reparto o solidez, pero de igual manera hay que resaltar que este autor siempre, y este no es un caso excepcional, tiene algo diferente que aportar; no en vano es el gran maestro del retrato de las debilidades humanas de la sociedad moderna.

A Roma con amor es, claro está, una sucesión de situaciones divertidas (algunas surrealistas en exceso, hasta para tratarse de este autor), historias y circunstancias entrelazadas de personas que nada tienen en común, de las cuales algunas se tocan tangencialmente, y otras nunca llegan a tener nexo mayor que el capitalino escenario.

Cabe destacar que el propio Allen, que parecía definitivamente jubilado de la actuación, se reserva un desternillante papel secundario que copa gran parte del interés de la obra. Por otro lado se rodea de más rostros ilustres como los de Roberto Benigni (divertido protagonista de la historia más desconcertante, aunque rica en alegoría actual), Alec Baldwin (bastante desapercibido), mi muy poco apreciado Jesse Eisenberg como coprotagonista de un ineludible trío amoroso en el que también tenemos a una Ellen Page cuya primera impresión no parece colmar la fama de seductora del personaje y que finalmente corroborada con una interpretación notable. Penélope Cruz haciendo de prostituta temperamental y algo tosca complementa entre otros este elenco coral cuya escenificación da argumentos a los detractores que sostienen que Woody Allen es un caradura que rueda una y otra vez la misma película. Pero en caso de que así sea, lo hace tan bien…

Dirección y guión: Woody Allen. Países: España, USA e Italia. Duración: 112 min. Intérpretes: Woody Allen (Jerry), Alec Baldwin (John), Roberto Benigni (Leopoldo), Penélope Cruz (Anna), Judy Davis (Phyllis), Jesse Eisenberg (Jack), Greta Gerwig (Sally), Ellen Page (Monica), Riccardo Scamarcio (ladrón), Ornella Muti (Pia), Alessandro Tiberi (Antonio), Alison Pill (Hayley). Producción: Letty Aronson, Stephen Tenenbaum, Giampaolo Letta y Faruk Alatan. Fotografía: Darius Khondji. Montaje: Alisa Lepselter. Diseño de producción: Anne Seibel. Vestuario: Sonia Grande.

Juan Carrasco

Éste homínido ceutí es crítico de cine desde hace años en el diario El Faro de Ceuta, así como responsable del espacio cinematográfico y de opinión «Fila 7» en la web www.ceuta.com y colaborador en la emisora de radio Onda 0 con su sección semanal «El Cine en la Onda». Confeso seguidor de Neil Gaiman, del Clint […]

Más en Sesión golfa

Mobile Version Powered by