Dick Van Dyke cumple 100 años (concretamente el día 13 de diciembre), y lo empezó ya a celebrar con una fiesta benéfica solidaria, rodeado de amigos y cantando muchas de las canciones que le han acompañado a lo largo de su trayectoria como actor de musicales. No está nada mal para contar su edad en un número de tres cifras…
Admite que uno de los secretos de su longevidad es que la persona que comparte su vida con él, su esposa Arlene, tiene 54 años, y lo que le transmite son unas ganas de vivir que corresponden justo con esa edad. “Sin duda, nuestro romance es la razón más importante por la que no me convertí en un gruñón hermético”, escribió Van Dyke en un reciente diario de salud para The Times. En el mismo artículo, dijo que se siente “disminuido” tanto “física como socialmente”, y reveló que “todos y cada uno de mis amigos más queridos de toda la vida fallecieron, y por ello se siente tan solo como parece”.
Pero no vive precisamente retirado del mundanal ruido, y se le conocen participaciones y pequeños papeles hasta hace bien poco. Sin ir más lejos, el año pasado colaboró para un vídeo musical de Coldplay, en 2018 participó en la cinta “El regreso de Mary Poppins”, y en 2021 en el documental “Broadway: Beyond the Golden Age”. Cualquiera firmaría esta vitalidad…
A pesar de cumplir un siglo, Van Dyke sigue pues en activo y ha publicado recientemente un nuevo libro, 100 Rules For Living To 100. “Cada regla surge de una historia de mi propia vida, que creo que se quedó grabada en mi memoria por una buena razón: porque tenía un significado emocional más amplio para mí”, dice sobre la obra en la campaña promocional.
En el currículum de este showman todoterreno seguramente podrá algo así como “Cantante, productor de cine, escritor, bailarín, actor de voz, músico, actor de teatro, actor de cine, actor de televisión, guionista, comediante y productor de televisión”, pero claro, además del trabajo y el innegable talento, tener una larga y saludable vida te permite dedicarte a todas esas facetas y alguna más no clasificable dentro de una historia laboral. Ya podrá, ya.
La larga carrera de Van Dyke abarca más de siete décadas y le ha reportado numerosos premios, entre ellos cuatro Emmy, un Tony por Bye Bye Birdie y un Grammy por la banda sonora de Mary Poppins. En 1995, ingresó en el Salón de la Fama de la Televisión y tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Él mismo resume su interesante viaje como “una vida maravillosamente plena y emocionante, de la que no me puedo quejar”. Un servidor añadiría que difícilmente aparece en cualquier medio una fotografía suya en la que no esté sonriendo o incluso riendo a carcajadas. Ese es su principal legado y a la vez secreto de la casi eterna juventud.
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