El cine pequeñito merece todo el ánimo del mundo, porque es cine valiente, y porque, generalmente no responde a necesidades recaudatorias tanto como de ver prosperar el sueño de lo que a sus artífices les parece una buena idea. No obstante, se trata de, al menos, no perder dinero, y por ello precisamente que merezcan el apoyo, para que tener la ilusión de hacer una película con la única pretensión de que le guste a la gente que la vea no sea de origen una insensatez.
El argumento pone de manifiesto la necesidad de respirar de una pareja asfixiada por una crisis profesional que se está convirtiendo en personal, y que interpretan con moderada solvencia y bastante química entre ellos, Judit Martín y Berto Romero. Ella es crítica de cine con un montón de tiempo libre, según autodefinición (envidia cochina de quien suscribe), y se plantea abrir una pizzería temática-cinéfila cuyos diseños del producto no tienen desperdicio y son lo mejor de la cinta, con el apoyo del personaje de Romero, cuyo trabajo tampoco le llena. Las situaciones marcianescas, los diálogos inverosímiles con gracia a veces y momentos de lucidez intelectual dan paso a un ritmo que por momentos pasa de lo lento a lo cansino, creando ese clima de inestabilidad que hace que casi desde el principio la película se tambalee cual funambulista andando en precario, a punto de caer al abismo del descontento del respetable.
Al matrimonio cuarentón se le añade un hijo más que adolescente con problemas de adaptación, ya entrado en materia de la vida, y un rimbombante casting de, más que secundarios, cameos, que a buen seguro son amiguetes de la casa y que van desde Joaquín Reyes, que se interpreta a sí mismo, hasta Raúl Arévalo, pasando por Bruna Cusí, Javier Botet o Tamar Novas.
La producción de Carlo Padial es muy de andar por casa, con referencias cinematográficas constantes que aportan especial encanto a los cinéfilos de pro, pero que no da para mucho más que para ver con toda la gracia del mundo a los críticos contratados para repartir las pizzas “vendiendo su producto” tan en precario como la propia elaboración de las pizzas. Podría definirse esta película, pues, y como punto final con el eslogan de “por amor al arte”.
Dirección: Carlo Padial. Año: 2025. País: España. Duración: 95 min. Género: Comedia. Tragicomedia Intérpretes: Judit Martín, Berto Romero, Raúl Arévalo, Joaquín Reyes, Bruna Cusí, Melina Matthews, Javier Botet, Tamar Novas, Belén Barenys, Miguel Noguera, Llimoo. Guion: Carlo Padial, Desirée de Fez, Carlos de Diego. Música: Javier Rodero. Fotografía: Patricio Vial. Productora: Pioneros-Media Offline, Bambina Films, El Cansancio, Scorpora. Estreno en cines: 15-05-2026. Estreno en Movistar+: 18-09-2026.
Home