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El concepto de Mártir en el Islam y en el judaísmo y cristianismo

Doctor Shelanu 04 Abr 2006 - 01:17 CET
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Un islamokaze (terrorista suicida-shahid) palestino que hacía autostop ha matado el 30 de Marzo del 2006, ((dos días después de las elecciones para el Knesset (Parlamento) de Israel)), en un acto terrorista-suicida, a cuatro israelíes en el norte de Samaria, (Cisjordania) tras subir al coche en el que sus víctimas le habían ofrecido viajar.
Al parecer, tres jóvenes que viajaban en un vehículo por una carretera de Samaria recogieron a un autoestopista que resultó ser el suicida, que luego detonó los explosivos que portaba. Las fuerzas de seguridad informaron ayer de tres víctimas, pero la Policía encontró después el cadáver de una cuarta, al parecer un adolescente israelí.
Las Brigadas de los Mártires de Al Aksa se responsabilizaron de la acción en un comunicado remitido a medios de prensa.
Según la investigación abierta por el Ejército israelí, en el vehículo israelí que explotó a causa del ataque palestino, viajaba una pareja de la ciudad de Kfar-Saba, en dirección al asentamiento de Kedumim. Los datos revelan que la pareja recogió en un área donde la gente suele hacer autoestop junto al asentamiento de Karnei Shomrón a una joven israelí y al terrorista que aparentemente iba vestido de judío ortodoxo. Minutos después, el suicida hizo estallar los explosivos que llevaba.
La Policía de Israel ha informado de que encontró un cuarto cadáver en las proximidades de la entrada del asentamiento judío Kedumim, lugar en el que un terrorista palestino suicida hizo explotar una bomba en el interior de un vehículo de israelíes que le habían recogido en una carretera de Samaria. La organización terrorista de «Las brigadas de los Mártires de Al-aqsa» se ha responsabilizado del atentado.
A los terroristas islamokazes de “la Brigadas de los Mártires de Al Aksa•, de Al Fatal , se les llaman “shahid”, palabra que en árabe significa mártir.

En el judaísmo se da el concepto Kidush HaShem (santificación del nombre de Dios), que sería equivalente a “martir”.
El judaísmo a pesar de no buscar el martirio es quien más mártires ha tenido, que han aceptado la tortura y la muerte antes que abjurar de la propia fe. El judaismo no busca oportunidades para morir como mártir, ya que la busqueda de ser mártir iría contra la Torah. La Torah quiere la vida, no la muerte. Y como el judaísmo no es proselitista, no ha martirizado a nadie, nunca ha obligado a la conversión de nadie, por su naturaleza ideológica no ha martirizado a nadie.
En el judaísmo son mártires, entre otros, los 13.650 judíos portugueses y los más de 65 mil judíos españoles asesinados, asesinados por la Inquisición, por el “delito” de ser judíos y practicar la religión de Moshé (Moisés), basado en los documentos del Gran Inquisidor de España, Juan Antonio Llorente.
También son mártires los más de seis millones de judíos, asesinados por los nazis durante el Holocausto, por el único “delito” de haber conservado sus padres, abuelos la fe de sus antepasados, por el hecho de ser judíos.

En el cristianismo se considera mártir al que da la vida por su fe, muere por su fe, acepta la tortura y la muerte antes que abjurar de la propia fe.
Los cristianos nunca han considerado mártires a los cruzados que morían en batalla frente a los musulmanes, ni a los cruzados que degollaban a los judíos en las sinagogas. El concepto de “mártir” en el cristianismo es similar al judío.

Pero en el Islam, es mártir quien muere en combate, en la guerra de expansión y proselitismo, en la guerra de la Yihad.
La justificación que aducen para los actos suicidas, (los islamokazes) es reciente.
Dentro de la cosmovisión islámica, el mundo está dividido en Dar al-Islam (casa del Islam) y Dar al-Harb (casa de la guerra) que es la tierra de los no-musulmanes. El mundo continuará siendo casa de la guerra (Dar al-Harb) hasta que se someta al total dominio y soberanía del Islam. Los que mueren en esta guerra (Yihad) son mártires-shahids.
Este atentado terrorista, como todos los cometidos por los islamistas, es considerado “una acción” de la Yihad, que está “islámicamente santificada” al asesinar infieles.

No debe olvidarse que el Islam militante odia en primer lugar al judío, pero luego odia al cristiano. El antisemitismo musulmán se parece cada vez más al nazi por su extensión y virulencia.
Tanto los islamistas sunnitas, los Hermanos Musulmanes glorifican al islamokaze (shahid), la Autoridad Palestina, tanto Al-Fatah, Hamascomo los islamonazifascistas dirigentes chiítas de Irán, liderados por los iluminados Ali Jamenei y M. Ahmedinejad
los islamistas ensalzan, alaban y enaltecen el terrorismo suicida del islamokaze, por todos los medios a su alcance, en las escuelas, en la literatura-propaganda para sus escolares, en la televisión con dibujos animados, etc.
La estructura mística del pensamiento islamista es muy similar al antisemitismo nazi, que recurre a los textos coránicos como justificativos de sus actos terroristas. Los islamistas tiene la misma aspiración totalitaria y pseudomesiánica para obtener la hegemonía mundial, tal como tuvieron el nazismo alemano-austríaco y el comunismo soviético.
Tanto los terroristas hegemonístas sunnitas de la Hermandad Musulmana, Yihad Islámica, Hamas, como sus homólogos chiítas de M. Ahmadineyad, Ali Jamenei de Irán elaboran una retórica muy explicita de su intencionalidad genocida refiriéndose a la civilización judeo-cruzada (léase cristiana).
El antisionismo-antisemita del islamismo tiene una visión nihilista-totalitaria del mundo, en esta “cosmovisión islamista” la Media árabe/islámica difunden continuamente mentiras delirantes, negando el Holocausto, demonizando a los judíos e Israel, considerando al mundo cristiano como perverso y sin criterio propio, como un grupo infantil manipulado por los judíos. Los predicadores en las mezquitas continuamente dan discursos en los que, como Fiamma Nirenstein analizó en Commentary

“Israel ha sido transformado en poco más que una abstracción diabólica, no un país sino una fuerza maligna que encarna todo atributo negativo posible: agresor, usurpador, pecador, ocupante, corrupto, infiel, asesino, bárbaro. Esta burda y caricaturesca visión de Israel y los judíos ha sido perfectamente captada en el último éxito musical en El Cairo, Damasco y Jerusalem Este. Su titulo: Yo odio a Israel”

La experiencia histórica nos recuerda que la prioridad absoluta, la obsesión principal de Hitler fue el aniquilamiento del pueblo judío, “misión” encomendada a los arios, los “hombres superiores” pero de paso llevó a la muerte a otros 50 millones de personas no judías.
El islamonazifascismo no es sólo un problema de Israel o de los judíos. Es un problema de toda la humanidad, que incluye, naturalmente, a los demócratas del mundo árabe y/o musulmán.

Mientras en el Islam no se busque realmente la paz, las familias no quieran más a sus hijos que lo que odian a sus enemigos, no será posible tener paz.
Por ahora odian más a sus enemigos, Israel, Occidente, que lo que aman a sus propios hijos.
Como dice Fiamma Nirenstein:

“NO VENCEREMOS LA GUERRA CONTRA EL TERRORISMO SI NO VENCEMOS LA GUERRA CONTRA EL ANTISEMITISMO. NO VENCEREMOS SI NO DEFENDEMOS LA DEMOCRACIA DE TODOS, Y EN PRIMER LUGAR A LOS DEMOCRATAS DEL MUNDO ISLÁMICO».

Doctor Shelanu

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