La Conferencia Internacional del Diálogo ha invitado al jeque Salam Ouda, considerado por el FBI y la Policía federal suiza como «íntimo colaborador y hombre de confianza de Osama ben Laden».
La Shari´a del país árabe impide la entrada de infieles, y prohíbe cualquier dialogo en la tierra santa del Islam con los kafrs (cafres, que en árabe significa infieles).
Ahmad Kamal Abumajd, delegado responsable del Concejo Nacional de Derechos Humanos de Egipto dijo “La conferencia será celebrada con la participación de líderes de las grandes religiones del mundo, como fieles representantes de la paz y la justicia en el mundo. Esto es un paso histórico hacia el fortalecimiento de la cooperación entre el Islam y el Cristianismo”
Los árabes de Arabia Saudita no se fían de los iraníes, mientras que las autoridades españolas invitan a un terrorista, por petición del propio rey de Arabia Saudita, el jeque, Salam Ouda, que está considerado por el FBI y la Policía suiza como un íntimo colaborador y hombre de confianza de Osama ben Laden. Además, su nombre aparece en las famosas conversaciones que la Policía italiana grabó a El Egipcio, al que Fiscalía acusaba de ser el inductor del 11-M. El que sí ha venido a Madrid es Jamal Khashoggi, periodista que colaboró con terroristas islámicos y entrevistó a Ben Laden.
Los izquierdistas, con su Caudillo Zapatero al frente y mando, presumen de que los islamistas son multiculturalistas, negando la evidencia de que los fieles devotos del Islam sólo quieren el multiculturalismo donde los más fervientes seguidores del Islam son minoría.
Allí donde los islamistas son mayoría, no quieren ningún cafre –kafir- por muy dhimmi que sea.
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