Dios mío ¡Soy una mujer musulmana!Raad Salam Naaman. Religión en Libertad
Si preguntas a los musulmanes por la situación de la mujer en el Islam, incluso algunas mujeres musulmanas, te dirán que nuestra religión islámica ha otorgado a las mujeres más derechos que cualquier otra religión y ha garantizado su honor y su orgullo.
Existe una aceptación generalizada dentro del Islam y los musulmanes, hasta el punto de convertirse en indiscutible, de que el castigo corporal islámico a las mujeres es de orden cultural, que no deriva del Corán y que actualmente el Islam ofrece a las mujeres una vida mejor de la que pueden disfrutar en Occidente. La, igualdad, la responsabilidad y el compromiso, tanto de los hombres como de las mujeres, es un tema ampliamente desarrollado en el Corán. La igualdad espiritual entre hombres y mujeres frente a Dios no se limita a las cuestiones solamente espirituales y religiosas, sino que constituye la base de la igualdad en todos los aspectos temporales del esfuerzo humano.
Mansur Escudero (1947-2010) fue un musulmán converso en el año 1979, que en 1980 fundó la primera comunidad de musulmanes españoles. En 1989 creó la Junta Islámica, comunidad de la que fue presidente hasta su fallecimiento. Afirmaba, que «en España existe más violencia de género que en los países musulmanes, en el Corán, los hombres y las mujeres son iguales».
Algunas mujeres españolas y latinoamericanas convertidas al Islam “engañadas”, afirman, que el hecho de que las mujeres reciban un mejor trato en el Islam ha sido un factor significativo para su conversión.
Claro y con razón. A los lectores puede sorprenderles este dato, teniendo en cuenta la existencia del burka, la prohibición de conducir para las mujeres en Arabia Saudí, el matrimonio temporal, la poligamia, las bodas con niñas, la ablación o circuncisión femenina, el castigo corporal, la dificultad de denunciar una violación porque se necesitan cuatro testigos en una religión donde el testimonio de la mujer vale la mitad que el de un hombre, y otros elementos del historial del Islam respecto a las mujeres, ampliamente conocido en Occidente. Esa es la perspectiva que ofrece el Islam a las mujeres, es una realidad que contradice el mito políticamente correcto de que el Islam respeta a las mujeres.
Algunos seguidores de esta falsa, machista, violenta y peligrosa religión excusan que esos colmos forman parte de una cultura, en realidad no pertenece a la esencia del Islam. Contra esta mentira demostraré que el fundamento de esas prácticas se encuentra en el mismo Corán y que forman parte de la esencia de la enseñanza de Muhammad el “Profeta” del Islam.
Es verdad que puede ser que individualmente algunos musulmanes respeten y honren a sus mujeres, pero no gracias al Islam y sus doctrinas, porque el Islam y sus doctrinas no lo hacen.
Una lectura del Corán el libro sagrado del Islam y de otros textos sagrados del Islam atestigua claramente la inferioridad esencial de la mujer respeto al hombre, (Sura 4:176) “Te piden tu parecer. Di: Dios os da el Suyo a propósito de los parientes colaterales. Si un hombre muere sin dejar hijos, pero sí una hermana, ésta heredará la mitad de lo que deja, y si ella muere sin dejar hijos, él heredará todo de ella. Si el difunto deja dos, éstas heredarán los dos tercios de lo que deje. Si tiene hermanos, varones y hembras, a cada varón le corresponderá tanto como a dos hembras juntas. Dios os aclara esto para que no os extraviéis. Dios es omnisciente”.
La herencia recae sobre la línea paterna y en ella cuentan las mujeres por una mitad. Además el testimonio de una mujer ante la justicia vale la mitad del de un hombre; (Sura 2:282) “Creyentes si contraéis una deuda por un plazo determinado, ponedlo por escrito. Que un escribano tome fiel nota en vuestra presencia, sin rehusarse a escribir como Dios le dé a entender. Que escriba. Que el deudor dicte en el temor de Dios, su Señor, y que no deduzca nada. Y si el deudor fuera necio, débil o incapaz de dictar, que dicta su procurador con fidelidad. Llamad, para que sirvan de testigos, a dos de vuestros hombres; si no los hay, elegid a un hombre y a dos mujeres de entre quienes os plazcan como testigos, de tal modo que si una yerra, la otra subsane su error. Que los testigos no se sustraigan cuando se les llame. Que no os repugne suscribir una deuda, sea pequeña o grande, precisando su vencimiento. Esto es más equitativo ante Dios, es más correcto para el testimonio y da menos lugar a dudas. A menos que se trate de una operación concluida entre vosotros sin intermediarios, entonces, no hay inconveniente en que no lo pongáis por escrito. Pero tomad testigos cuando os vendáis algo. Y que no se moleste al escribano ni al testigo. Si lo hacéis, cometeréis una iniquidad. Temed a Dios os instruye. Dios es omnisciente”.
Muhammad el Profeta del Islam explicando este versículo, en Sahih Al- Bujari, dicho N. 2658 dice: “La mujer le falta cerebro”.
En Sahih Al- Bujari, dicho N. 3237, leemos: “Dijo Muhammad; si un hombre llama su mujer para acostarse con ella y ella niega y el hombre se va a dormir descontento, la maldad de los ángeles será sobre la mujer toda la noche hasta que se pide la mujer el perdón al marido, a continuación satisfacer los deseos sexuales del hombre, porque la mujer esta criada para cumplir todos los deseos del hombre”.
El Corán compara a la mujer con un campo (tierra cultivable) a ser usado por el hombre según su voluntad, (Sura 2:223) “Vuestras mujeres son campo labrado para vosotros. ¡Venid, pues, a vuestro campo como queráis, haciendo preceder algo para vosotros mismos! ¡Temed a Alá y sabed que Le encontraréis! ¡Y anuncia la buena nueva a los creyentes!”.
Por esa razón, el Corán también anima a los hombres a pegar sus mujeres o sus esposas, porque las mujeres son inferiores a los hombres, y deben ser gobernadas por éstos, como muestra (Sura 4:34) “Los hombres tienen autoridad sobre las mujeres en virtud de la preferencia que Alá ha dado a unos más que a otros y de los bienes que gastan. Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Alá manda que cuiden. ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles! Si os obedecen, no os metáis más con ellas».
En Sunan Ibn Maya, dicho N. 2456 leemos: “Un día un hombre preguntó a Muhammad ¿Qué derechos tiene la mujer respeto al hombre? Muhammad le contestó: darla a comer cuando tu comes, y vestirla cuando tu te vistes, no la pegues a la cara, pégala en otros sitios del cuerpo, para que no se nota”.
Una televisión islámica londinense enseña cómo pegar a la mujer, el programa fue emitido por la televisión londinense Iqraa TV (lee), que se define como “el refugio de la familia musulmana”. Este programa está presentado por un tal Jassem Al-Mutawa, que comienza haciendo consideraciones generales sobre la disciplina en la familia, dice: “Hoy vamos a hablar de la imposición de la disciplina en la familia. A veces, la disciplina familias se entiende mal y, por tanto, en la era moderna, hay una gran cantidad de violencia doméstica. Como resultado de ello, las relaciones maritales se desintegran, lo que lleva a la inestabilidad y al divorcio. Una disciplina familiar es un derecho del marido sobre la mujer, y viceversa. Hay que distinguir entre los golpes duros y los que no lo son. Los primeros son los que dejan marca y están a la vista”.
Para ello, el presentador, Jassem Al-Mutawa entrevista y cuenta con el conocimiento y la sabiduría del Doctor musulmán Mohamed Al-Hach, que es profesor de la Fe Islámica en la Universidad de Jordania, para explicar el trato que merece la mujer dentro del matrimonio musulmán, según la ley islámica.
El “sabio musulmán” Mohamed Al-Hach en el mismo programa empieza a explicar que “Con las mujeres, es bueno utilizar palabras duras. Con algunas mujeres, si les hablas con dureza se vuelven más tercas, y la situación empeora. Con otras, ocurre exactamente lo contrario: Si hablas con ellas con calma, ellas no lo entenderán, y la situación empeora. De modo que no puedes confiar en una fórmula, tipo uno más uno, dos. Un coche no puede ser conducido por dos personas, sólo por una. El Islam coloca el volante de la familia en manos del marido. Los problemas dentro de la familia se tratan en el verso coránico respecto a las relaciones; los hombres son los guardianes y superiores a las mujeres, Allah ha dejado las cosas claras sobre el entendimiento mutuo entre hombre y mujer: la mujer esta criada para cumplir todos los deseos del hombre, en cuanto a aquellas mujeres de quienes no temen, no obedecen, no comparten la cama y el lecho con el marido, pasamos a la acción. El castigo se limita a los casos de rebelión, en los que la vida familiar se convierte en un infierno y el marido empieza a temer que vaya a haber una desobediencia real de parte de la mujer. Ahora bien, si ella persiste, y el marido le ha dado nuevas oportunidades y sin embargo, sigue siendo rebelde, la sabiduría del Islam se manifiesta en la existencia de un otro método: el de los golpes no agresivos. Pero claro, hay que saber utilizar la “sabiduría del Islam”. Las palizas duras dejan manchas en la cara y en el cuerpo, de modo que no hay que golpear en la cara y no hay que propinar golpes que provoquen fracturas o heridas”.
El “magisterio” de Mohamed Al-Hach que explica la diferencia entre los golpes duros y los que no lo son, pero no deja claro el porqué es malo dejar signos externos de las palizas, pero parece que es por el qué dirán, pensando siempre en el hombre, para que no será juzgado, en el caso de hay una denuncia.
El presentador del programa, Jassem Al-Mutawa, concluye su programa diciendo “A pesar de que el Corán permite al marido golpear a la mujer, no tenemos casos de muerte como consecuencia de ello, y si ha habido algún caso, es algo raro. Por otro lado, en el Occidente, donde no tienen el Corán o la Sunna, cada doce segundos una mujer es golpeada por su marido y hay muchas mujeres muertas por protestar. El Islam ha librado la mujer en la necesidad de protestar o usar las manos para vencer, con el fin de preservar su femineidad, su honor, y sus valores morales”.
Realmente lo que me pone en mal humor, no lo que dicen estos descerebrados, porque ya conozco el Islam, el Corán y todo eso, lo he vivido y lo he visto en mi país natal Irak, diariamente, no me extraña nada. Lo que si me cabrea de verdad es ¡Como se permite trasmitir programas con estos mensajes “basura”, en un país Inglaterra Occidental, con este calibre, que se presume de defiende los derechos y la igualdad de la mujer!
Que barbaridad.
Raad Salam Naaman
Cristiano católico caldeo de origen iraquí
NOTAS
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=35254
Home